Solomillo a la plancha

Esta solomillo a la plancha reúne ingredientes sencillos y pasos fáciles de seguir para conseguir un resultado casero y lleno de sabor. La receta está organizada para evitar mezclas entre ingredientes e instrucciones.
Empieza revisando todo lo que necesitas y luego sigue la preparación en orden para que cada parte quede bien integrada.
Resumen rápido
Para cocinar solomillo a la plancha, esta guía separa trozos de solomillo de ternera de unos 100, preparación y consejos en secciones fáciles de revisar. Es una receta casera útil para cocinar con orden y servir en cualquier ocasión.
Qué necesitas para preparar solomillo a la plancha
Para preparar solomillo a la plancha, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 4 trozos de solomillo de ternera de unos 100-
- 120 g cada uno 1 chorro de aceite de oliva
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de pimienta
Instrucciones
Sigue estos pasos para que solomillo a la plancha quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- En primer lugar, prepara todos los ingredientes y asegúrate de que la carne no esté demasiado fría.
- Coloca una plancha a calentar con fuego alto y añade un chorro de aceite. Cuando esté bien caliente, pon los filetes de solomillo de ternera a cocinar.
- Deja cocinar los filetes de solomillo por un lado, sin tocarlos, durante unos 5 o 6 minutos. Cuando el primer lado esté listo, dales la vuelta y déjalos hasta que alcancen el punto de cocción que prefieras. Dependiendo del grosor de la carne, deberás dejarlos un poco más de tiempo.- Truco: Ten en cuenta que el solomillo no debería quedar muy hecho, pues se volvería duro. Idealmente, el centro debería quedar rojizo.
- Una vez esté lista, sirve el solomillo a la plancha en platillos y añade la sal y la pimienta al gusto. ¡Disfruta de una receta de solomillo jugoso que encantará a todos en casa!
Consejos para preparar solomillo a la plancha
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
Recetas para probar después
Prueba una de estas opciones si quieres cambiar un poco la preparación.