Flan de leche condensada y queso

La receta de flan de leche condensada y queso queda más útil cuando la información está bien separada. Esta versión evita que los ingredientes se mezclen con la introducción o con las instrucciones.
Lee la receta completa, organiza tu espacio de trabajo y cocina siguiendo cada paso en orden.
Resumen rápido
Esta guía rápida de flan de leche condensada y queso reúne leche condensada, queso crema, huevos y azúcar (200 gramos), instrucciones separadas y recomendaciones sencillas. Es perfecta para servir como postre, merienda o preparación dulce para compartir.
Ingredientes de flan de leche condensada y queso
Para preparar flan de leche condensada y queso, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 1 lata de Leche condensada
- 1 lata de Leche (La medida de la lata de leche condensada)
- 200 gramos de Queso crema
- 3 Huevos
- 1 taza de Azúcar (200 gramos)
Preparación
Sigue estos pasos para que flan de leche condensada y queso quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Coloca los ingredientes en la mesa de trabajo. Adicional a esto, dispón de cualquier utensilio que consideres necesario para facilitar la preparación de este flan casero de queso y leche condensada.
- Utiliza un bol profundo para batir el queso crema hasta lograr que esponje. No debe quedar ningún grumo. Al batir, el queso crema se airea y logra una consistencia más suave y delicada, hecho de vital importancia para lograr la textura deseada del futuro flan de leche condensada.
- Antes de agregar los huevos, bátelos aparte pero solo un poco. Después, incorpóralos a la mezcla e intégralos hasta lograr una consistencia pareja.
- Añade poco a poco la leche condensada. Procura que el líquido caiga sobre la mezcla en forma de hilo, puesto que esto contribuye a facilitar la incorporación del ingrediente en cuestión al resto de la mezcla. Ahora, agrega la leche de la misma manera y sigue batiendo la mezcla del quesillo de leche condensada.Para mezclar de manera perfecta todos los ingredientes puedes utilizar las tradicionales varillas o usar algún instrumento de cocina eléctrico. Es muy importante lograr homogeneidad.
- Haz el caramelo líquido con el azúcar y vierte encima la mezcla del flan que ya tenemos lista.Dentro de un cazo grande, coloca la flanera. Verte agua hasta cubrir 1/3 de la flanera y cúbrela con papel de aluminio o una tapa. Recuerda: jamás debe caer agua dentro de la flanera. Así, cocina el flan de queso y leche condensada al baño María, procurando cada 30 minutos verificar cómo se desarrolla la cocción del quesillo y cubriendo de nuevo. Al cumplir la hora, pincha el postre con un palillo para comprobar si está listo el flan. Si el palillo o cuchillo sale limpio, lo retiras del fuego, si no lo está, continúa cocinado.Si prefieres utilizar el horno, precalienta el horno a una temperatura de 180 ºC . Tapa la flanera e incorpora dentro de un molde a baño María. Procura llenar el molde de manera que solo cubra un 1/3 de la flanera.
- Cuando el flan casero esté listo, deja que se enfríe para retirarlo del agua y evitar quemarte. Luego, lo reservas en la nevera. Allí puede pasar entre 4 y 8 horas, aunque es mejor aún si lo dejas hasta el día siguiente.Para desmoldar es muy fácil. Saca de la nevera y deja que se ambiente. Después, menea la flanera, de lado a lado, con suavidad. En algún momento, verás que los bordes del flan se despegan del molde. En ese instante, coloca un plato llano grande encima de la flanera, voltea con cuidado y, ¡flan de leche condensada y queso desmoldado!
- Decora al gusto, recuerda que existen flores especiales para preparaciones culinarias que incluso son perfectamente comestibles. ¡Te lucirás! El sabor de este flan de queso es sutil y la textura tan cremosa que parece acariciar tu paladar. ¡Irresistible! Dime, si no se te hace agua la boca. ¡Prueba y cuéntame qué tal! No me dejes con la curiosidad, soy muy visual…, ¡comparte una foto!
Consejos para preparar flan de leche condensada y queso
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
Recetas para variar el menú
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