Conejo al ajillo con salsa de vino blanco

Esta conejo al ajillo con salsa de vino blanco se puede preparar con más seguridad cuando las cantidades y los pasos están bien separados. La receta queda lista para revisar antes de cocinar.
Empieza por la lista de ingredientes y continúa con la preparación para evitar saltarte detalles importantes.
Resumen rápido
Esta receta de conejo al ajillo con salsa de vino blanco presenta para 4 personas:1 conejo como base principal y separa la preparación para facilitar la lectura. Sirve para acompañar, sazonar o completar otros platos caseros.
Ingredientes de conejo al ajillo con salsa de vino blanco
Para preparar conejo al ajillo con salsa de vino blanco, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- Para 4 personas:1 conejo
- 3 dientes de ajo2 decilitros de vino blanco1 decilitro de agua½ pastilla de caldo
- 8 cucharadas de aceite de olivaHarinaSalGuarnición de judías verdeszanahoriaUnas hojas de perejil trocead
Cómo hacer conejo al ajillo con salsa de vino blanco paso a paso
Sigue estos pasos para que conejo al ajillo con salsa de vino blanco quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Troceamos el conejo cortando sus extremidades y el costillar en dos.
- Limpiamos de vísceras, salamos ligeramente y pasamos por harina los trozos.
- Freímos el conejo en una cazuela con aceite caliente hasta que se dore.
- Una vez dorado, en la misma cazuela, doramos los ajos machacados, añadimos los trozos de conejo dorados y vertemos el vino blanco y el agua (con una pastilla de caldo de carne).
- Dejamos cocinar por espacio de 1 hora a fuego lento y en el último momento espolvoreamos con un poco de perejil picado.
- Una vez cocinado el conejo, servimos los trozos acompañados de la salsa y de una guarnición de judías verdes y zanahorias cocidas y ligeramente salteadas en una sartén con un poco de aceite de oliva.
Consejos para preparar conejo al ajillo con salsa de vino blanco
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
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