Rabo de toro con guarnición

Esta rabo de toro con guarnición está presentada con una estructura sencilla para que sea fácil de leer en el móvil o en la cocina. La receta separa ingredientes, pasos y consejos.
Ten los ingredientes a mano, sigue la preparación y termina revisando el punto final antes de servir.
Resumen rápido
Esta receta de rabo de toro con guarnición reúne rabo de toro, tomate maduro, sal 1 cabeza de ajo y laurel en una preparación clara y fácil de seguir. Es una receta casera útil para cocinar con orden y servir en cualquier ocasión.
Qué necesitas para preparar rabo de toro con guarnición
Para preparar rabo de toro con guarnición, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 2 kilogramos de Rabo de toro
- 1 unidad de Cebolla Agua
- 2 unidades de Tomate maduro
- 1 pizca de Sal 1 cabeza de Ajo
- 2 hojas de Laurel
- 1 vaso de Aceite de oliva 1 libra de Vino blanco
- 1 kilogramo de Patatas
Instrucciones
Sigue estos pasos para que rabo de toro con guarnición quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Cortar a trozos el rabo por la coyunturas que tiene y dejarlo en remojo cubierto con agua fría durante 2 o 3 horas para que suelte la sangre que pueda tener.
- En una olla con aceite poner el rabo escurrido junto a los tomates, la cebolla y el ajo, todo pelado y picado, y las hojas de laurel.
- Echar el vino y el agua hasta que quede todo cubierto. Salar y poner la olla a fuego suave para que se haga poco a poco hasta que el rabo esté tierno.
- Cuando esté hecho pasar los trozos de rabo a una cazuela de barro, colar la salsa y echarla en la cazuela. Llevar al fuego unos minutos para que dé un último hervor.
- Servir el estofado de rabo de toro acompañado de patatas cortadas en gajos, fritas o asadas con finas hierbas.
Consejos para preparar rabo de toro con guarnición
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
Otras ideas fáciles
Prueba una de estas opciones si quieres cambiar un poco la preparación.