Bagels
Receta organizada con ingredientes claros, preparación paso a paso y recomendaciones útiles.
Esta receta de bagels está pensada para lectores que quieren cocinar sin perderse entre párrafos largos. La lista de ingredientes y la preparación aparecen bien separadas.
Empieza por revisar la cantidad de cada ingrediente y luego sigue los pasos con atención.
Resumen rápido
Esta guía de bagels resume la receta en ingredientes claros, como para el fermento líquido, harina, levadura seca activa y levadura seca, y una preparación fácil de revisar. Es una receta casera útil para cocinar con orden y servir en cualquier ocasión.
Ingredientes de bagels
Para preparar bagels, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- Para el fermento líquido
- 375 gramos de Harina
- 3 gramos de Levadura seca activa
- 427 gramos de Agua Para la masa finaTodo el fermento líquido
- 2 gramos de Levadura seca
- 360 gramos de Harina de fuerza
- 15 gramos de Sal
- 7 gramos de Extracto de malta en povlo Agua
Cómo preparar bagels
Sigue estos pasos para que bagels quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Empezaremos la receta de bagels por el fermento líquido. Para ello, coge un recipiente grande y mezcla en él la harina, la levadura seca y el agua. Una vez integrados los ingredientes, cubrimos el recipiente con papel film transparente, o con su tapa si la tiene, y dejamos reposar hasta que pequeñas burbujitas cubran toda la superficie. Esto puede llevar unas dos horas como mínimo.
- Luego, pasamos el fermento líquido al vaso de la batidora, incorporamos la levadura adicional y 3/4 partes de la harina.
- Ponemos la batidora a velocidad baja y amasamos brevemente, hasta que se mezclen bien los ingredientes. Después, añadimos la sal y el extracto de malta y seguimos amasando hasta obtener una masa homogénea.
- Incorporamos el resto de la harina e incrementamos la velocidad de amasado. El resultado debe ser una masa muy elástica, con un toque brillante y uniforme, debe separarse bien de los bordes y la parte inferior del vaso, así como tener una temperatura final de entre 25 y 28ºC. El amasado puede llevarte unos 20 minutos aproximadamente.
- Dividimos la masa en 9 porciones del mismo tamaño y damos forma de rosco a cada una de ellas. Colocamos los bagels sobre una bandeja de horno y los dejamos reposar durante 10 minutos. Luego, con los dedos, hacemos el agujero en el centro. Al tratarse de una masa tan elástica, tiende a encogerse, por lo que deberemos insistir para que el agujero permanezca.
- Con ayuda de un pincel de cocina, pintamos los bagels con aceite y los cubrimos con papel film para dejarlos reposar otros 20 minutos más. Para saber si los panecillos han reposado el tiempo suficiente, llenamos un recipiente con agua e introducimos uno de los bollitos. Debe flotar durante 10 segundos, si observamos que se va al fondo, quiere decir que debemos dejar que reposen otros 10 o 20 minutos. Si están listos, reservamos los bagels en el frigorífico hasta el día siguiente.
- Al día siguiente, cogemos una cacerola y ponemos agua a hervir con el bicarbonato de sodio. Retiramos los bagels de la nevera y, cuando el agua hierva, los añadimos uno a uno en la cazuela. Los cocinamos de 30 segundos a 1 minuto por lado y volvemos a colocarlos en la bandeja para horno. Cuando todos estén cocidos, los pintamos con huevo batido y espolvoreamos semillas de sésamo por encima.
- Precalentamos el horno a 260ºC. Cuando esté caliente, horneamos los bagels durante 5 minutos, bajamos la temperatura a 230ºC y los dejamos hornear durante 13 minutos más, o hasta que veamos que están listos.
- Retiramos los bagels cuando estén y los dejamos enfriar sobre una rejilla. ¡Y listo! Ya puedes consumirlos cortándolos por la mitad y untando crema de cacao o la mermelada que más te guste. Más recetas de pan y otros platos en mi blog Mi Mundo Salado.
Consejos para preparar bagels
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
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