Galletas

Galletas de maíz horneadas

Galletas de maíz horneadas

Aquí encontrarás galletas de maíz horneadas organizada como una receta práctica para el día a día. La preparación está escrita para que puedas seguirla sin buscar datos en distintos lugares.

Los consejos finales te ayudan a adaptar la receta y a servirla con mejor resultado en casa.

Resumen rápido

Esta receta de galletas de maíz horneadas reúne para, medio kilo de galletas, mantequilla y azúcar glass en una preparación clara y fácil de seguir. Es perfecta para servir como postre, merienda o preparación dulce para compartir.

Ingredientes de galletas de maíz horneadas

Para preparar galletas de maíz horneadas, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.

  • Para
  • medio kilo de galletas
  • 1/
  • 4 kg de mantequilla
  • 200 g de azúcar glass
  • 1 huevo
  • 450 g de harina de maíz

Cómo preparar galletas de maíz horneadas

Sigue estos pasos para que galletas de maíz horneadas quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.

  1. Se derrite la mantequilla a temperatura ambiente y se trabaja hasta conseguir una textura de punto de pomada.
  2. A continuación, se agrega el azúcar y se mezcla hasta conseguir una masa uniforme.
  3. Después se añade el huevo y se mezcla nuevamente.
  4. Por último, se añade la harina de maíz y se vuelve a mezclar hasta que esté totalmente absorbida.
  5. Se amasa bien y se extiende dando forma a las galletas.
  6. Se colocan en una placa de horno untadas con huevo batido y se adornan por encima con azúcar o ralladura de limón o de naranja, al gusto.
  7. Se hornea a 180º unos 12 o 15 minutos aproximadamente, según el grosor.
  8. Se recomienda consultar la LISTA DE ALIMENTOS SIN GLUTEN que edita la Federación de Asociaciones de Celíacos, antes de utilizar algunos de los ingredientes señalados en estas recetás.
  9. Para 4 personas.

Consejos para preparar galletas de maíz horneadas

  • Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
  • Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
  • Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.

Más ideas relacionadas

Para más inspiración, revisa estas opciones relacionadas.