Aperitivos y tapas

Pan con tomate y jamón serrano

Pan con tomate y jamón serrano

El tomate maduro deja una pulpa roja y jugosa que se extiende sobre el pan tostado, mientras el ajo aporta un aroma intenso y el aceite de oliva redondea cada bocado. Las lonchas finas de jamón serrano se colocan al final para conservar su textura tierna y su sabor salado.

La clave está en retirar parte del exceso de líquido del tomate antes de untarlo, así el pan queda crujiente por fuera y no se empapa demasiado. Sírvelo recién montado, cuando el contraste entre la miga caliente, el tomate fresco y el jamón todavía se nota con claridad.

La textura adecuada del tomate

Ralla los tomates por la parte gruesa del rallador y deja reposar la pulpa en un colador durante un par de minutos. De esta forma conservarás su sabor y jugosidad, pero evitarás que el pan se ablande demasiado al servirlo.

Ingredientes para Pan con tomate y jamón serrano

  • 2 tomates maduros (De aproximadamente 150 g cada uno)
  • 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente ajo (Pelado y cortado por la mitad)
  • 1 pizca sal fina (Ajusta al gusto)
  • 4 rebanadas pan rústico o de pueblo (De 1,5 a 2 cm de grosor)
  • 120 g jamón serrano (En lonchas finas)

Cómo hacer pan con tomate y jamón serrano

PASO 1). Preparar el tomate Lava los tomates y rállalos por la parte gruesa del rallador hasta llegar a la piel. Desecha las pieles y deja la pulpa en un colador durante 2 minutos para que escurra parte del líquido.

PASO 2). Aliñar la pulpa Pasa la pulpa a un cuenco y mézclala con el aceite de oliva y la sal. Prueba y ajusta la sazón sin añadir demasiado líquido.

PASO 3). Tostar el pan Tuesta las rebanadas en una sartén, tostadora u horno a 200 °C durante 3 a 5 minutos, hasta que estén doradas en los bordes y firmes al tacto. Déjalas ligeramente crujientes, pero no resecas.

PASO 4). Frotar y untar Frota suavemente la superficie caliente de cada rebanada con el lado cortado del ajo. Reparte encima la pulpa de tomate aliñada, cubriendo el pan sin formar una capa excesivamente gruesa.

PASO 5). Añadir el jamón Coloca las lonchas de jamón serrano sobre el tomate y sirve de inmediato, mientras el pan conserva su contraste crujiente y tierno.

Para servir y conservar

Monta el pan justo antes de llevarlo a la mesa y añade el jamón al final. La pulpa de tomate puede guardarse tapada en el refrigerador hasta 24 horas, aunque conviene dejarla unos minutos a temperatura ambiente y removerla antes de usarla. El pan ya untado pierde rápidamente su textura crujiente.

Una alternativa sencilla

Puedes usar pan de pueblo, pan rústico o rebanadas de masa madre. Si prefieres un sabor más suave, frota el ajo con ligereza sobre el pan en lugar de insistir sobre toda la superficie.

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Pan con tomate y jamón serrano

Pan con tomate y jamón serrano

Pan rústico tostado, frotado con ajo y cubierto con tomate rallado aliñado, aceite de oliva y jamón serrano.
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 5 minutos
Tiempo total 15 minutos
Porciones: 4 porciones
Plato: Aperitivo
Cocina: Española
Calorías: 270

Ingredientes
  

  • 2 tomates maduros De aproximadamente 150 g cada uno
  • 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente ajo Pelado y cortado por la mitad
  • 1 pizca sal fina Ajusta al gusto
  • 4 rebanadas pan rústico o de pueblo De 1,5 a 2 cm de grosor
  • 120 g jamón serrano En lonchas finas

Preparación
 

  1. Lava los tomates y rállalos por la parte gruesa del rallador hasta llegar a la piel. Desecha las pieles y deja la pulpa en un colador durante 2 minutos para que escurra parte del líquido.
  2. Pasa la pulpa a un cuenco y mézclala con el aceite de oliva y la sal. Prueba y ajusta la sazón sin añadir demasiado líquido.
  3. Tuesta las rebanadas en una sartén, tostadora u horno a 200 °C durante 3 a 5 minutos, hasta que estén doradas en los bordes y firmes al tacto. Déjalas ligeramente crujientes, pero no resecas.
  4. Frota suavemente la superficie caliente de cada rebanada con el lado cortado del ajo. Reparte encima la pulpa de tomate aliñada, cubriendo el pan sin formar una capa excesivamente gruesa.
  5. Coloca las lonchas de jamón serrano sobre el tomate y sirve de inmediato, mientras el pan conserva su contraste crujiente y tierno.

Notas

  • Escurre brevemente la pulpa de tomate para que conserve su jugosidad sin empapar el pan.
  • Tuesta el pan y monta las rebanadas justo antes de servir para mantener la textura crujiente.
  • Las calorías son una estimación por porción e incluyen el pan, el jamón serrano, el aceite de oliva y los vegetales; no incluyen acompañamientos adicionales.