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Tarta de yogur sin horno, cremosa y fácil

Porción de tarta de yogur sin horno con base de galletas y relleno blanco cremoso, decorada con virutas de chocolate.

Cortar esta tarta de yogur sin horno es una pequeña recompensa: la base de galletas ofrece una resistencia suave y el relleno frío se mantiene cremoso, con un dulzor lácteo que no resulta pesado. Cada porción conserva la forma al servirla, pero se vuelve sedosa en la boca.

Cuando preparo esta tarta de yogur, cuido especialmente la incorporación de la gelatina y el reposo largo. Con seis horas de frío el corte queda limpio; de un día para otro, la textura termina de asentarse y la superficie se vuelve más fácil de desmoldar sin perder su suavidad.

Porción de tarta de yogur sin horno con base de galletas y relleno blanco cremoso, decorada con virutas de chocolate.

Por qué funciona esta tarta de yogur

  • La gelatina sostiene el relleno sin necesidad de horno, mientras la nata montada incorpora aire y evita que la mezcla quede compacta. El yogur griego da cuerpo y una ligera acidez que equilibra la leche condensada.
  • Base compacta: la mantequilla une las galletas trituradas y, al enfriarse, forma una capa que se puede cortar sin desmoronarse.
  • Relleno estable: la gelatina debe disolverse por completo en la leche condensada caliente antes de mezclarla con el yogur.
  • Textura ligera: la nata se incorpora con movimientos envolventes para conservar parte del aire que se obtuvo al batirla.

Sustituciones de ingredientes

  • Galletas: puedes usar galletas María, de vainilla o con chocolate en la misma cantidad. Las de chocolate oscurecen y vuelven más intensa la base, pero no cambian su estructura.
  • Yogur griego azucarado: puede sustituirse por yogur natural espeso, aunque conviene añadir 30 g de azúcar glas y la tarta quedará menos dulce que con la fórmula original.
  • Nata para montar: utiliza crema de leche con al menos disuelto en la leche condensada caliente antes de añadirla al yogur. Si queda gelatina sin hidratar, aparecerán pequeños grumos en el corte.
  • Molde: un molde desmontable de 20 cm da una tarta alta y fácil de porcionar. En uno de 22 cm quedará más baja y necesitará el mismo tiempo de frío, pero el corte será menos grueso.

Consejos para preparar tarta de yogur sin horno

  • Base firme: presiona las galletas con el fondo de un vaso, sobre todo en los bordes, y enfríala mientras preparas el relleno.
  • Gelatina sin grumos: hidrata las hojas en abundante agua fría durante 8 minutos y escúrrelas muy bien antes de incorporarlas.
  • Nata en su punto: bátela fría hasta que forme picos suaves. Si la llevas a picos muy duros, será más difícil integrarla sin perder volumen.
  • Desmoldado limpio: pasa un cuchillo fino ligeramente tibio por el borde antes de abrir el aro. No intentes retirarlo si el centro todavía tiembla como líquido.

Ingredientes para Tarta de yogur sin horno

  • 250 g galletas (María, de vainilla o con chocolate)
  • 100 g mantequilla (Derretida)
  • 8 hojas gelatina (Hidratadas en agua fría durante 8 minutos y bien escurridas)
  • 100 g leche condensada (Caliente, sin llegar a hervir)
  • 500 g yogur griego azucarado (Frío)
  • 250 ml nata para montar (Crema de leche fría)

Cómo hacer tarta de yogur sin horno

PASO 1). Preparar la base Tritura las galletas hasta obtener una miga fina. Mézclalas con la mantequilla derretida hasta que toda la mezcla quede humedecida y tenga aspecto de arena mojada.

PASO 2). Compactar y enfriar Presiona la mezcla en la base de un molde desmontable de 20 cm, formando una capa uniforme. Refrigera durante al menos 20 minutos mientras preparas el relleno.

PASO 3). Hidratar la gelatina Pon las hojas de gelatina en un recipiente con abundante agua fría durante 8 minutos, hasta que estén blandas.

PASO 4). Disolver la gelatina Calienta la leche condensada a fuego bajo hasta que esté caliente, sin dejar que hierva. Escurre las hojas de gelatina, añádelas una a una y remueve hasta que no queden partículas visibles.

PASO 5). Mezclar el yogur Bate brevemente el yogur griego para alisarlo y agrega la mezcla tibia de leche condensada y gelatina. Remueve hasta obtener una crema homogénea, sin incorporar demasiado aire.

PASO 6). Montar la nata Bate la nata fría hasta que forme picos suaves. Incorpórala a la crema de yogur en dos o tres adiciones, con movimientos envolventes, hasta que el color y la textura sean uniformes.

PASO 7). Rellenar el molde Vierte el relleno sobre la base fría y alisa la superficie con una espátula. Cubre el molde con papel film sin tocar la crema.

PASO 8). Cuajar en frío Refrigera la tarta durante al menos 6 horas, preferiblemente toda la noche, hasta que el centro esté firme y solo tiemble ligeramente al mover el molde.

PASO 9). Desmoldar y servir Pasa un cuchillo fino ligeramente tibio por el borde, abre el molde y sirve la tarta fría. Decora con virutas de chocolate o fruta fresca si lo deseas.

Cómo servirla y conservarla

Sirve la tarta bien fría, sola o con virutas de chocolate, fruta fresca o una cucharada de salsa de frutos rojos. Para que las porciones mantengan los bordes definidos, limpia el cuchillo entre cortes y pásalo por agua caliente antes de la siguiente porción.

Guárdala cubierta en la nevera hasta 4 días. La base se ablanda ligeramente con el tiempo, pero el relleno conserva su textura. No recomiendo congelarla, porque al descongelarse la nata puede perder parte de su aire y soltar humedad.

Si el relleno no cuaja

Si después de seis horas el centro sigue demasiado líquido, la causa más probable es que la gelatina no se disolvió por completo o que se usó una cantidad insuficiente. Mantén la tarta fría toda la noche antes de desmoldarla; si aún no sostiene el corte, será necesario revisar la cantidad de gelatina en la siguiente preparación, porque no conviene intentar recalentar una tarta ya montada.

Preguntas frecuentes sobre Tarta de yogur sin horno

¿Puedo preparar esta tarta de yogur el día anterior?

Es la mejor opción. Después de seis horas ya estará cuajada, pero una noche completa en la nevera mejora el corte y permite que la base se compacte mejor. Déjala cubierta para que no absorba olores del frigorífico.

¿Puedo usar yogur natural en lugar de yogur griego azucarado?

Puedes usar yogur natural espeso, pero añade 30 g de azúcar glas para acercarte al dulzor original. Si el yogur es muy líquido, escúrrelo antes, porque el exceso de agua puede dejar el relleno más blando.

¿Qué hago si no tengo un molde desmontable?

Forra la base y las paredes de un molde convencional con papel de horno, dejando tiras sobresalientes para levantar la tarta. El desmoldado no será tan limpio como con un aro desmontable, pero funcionará si la tarta está completamente fría.

¿Se puede cambiar la gelatina por agar-agar?

El agar-agar requiere una preparación distinta: debe hervir brevemente en un líquido para activarse, por lo que no se puede sustituir hoja por hoja en esta fórmula. Ese cambio modifica la textura y exige recalcular la cantidad según el producto utilizado.

Más recetas para tu mesa

Para variar la fruta y mantener una textura fría, prepara la tarta de fresa y nata sin horno.

Si prefieres un relleno más dulce y con sabor a chocolate, prueba la tarta de chocolate blanco sin horno.

Otra combinación que funciona muy bien con una base de galletas es la tarta de plátano y chocolate sin horno.

Para añadir fruta tropical a un postre frío, puedes preparar el cheesecake de mango sin horno.

Porción de tarta de yogur sin horno con base de galletas y relleno blanco cremoso, decorada con virutas de chocolate.

Tarta de yogur sin horno, cremosa y fácil

Tarta fría de yogur griego con base de galletas, gelatina y nata montada. Necesita al menos 6 horas de refrigeración para cuajar y cortarse limpiamente.
Tiempo de preparación 30 minutos
Tiempo de cocción 5 minutos
Reposo 6 horas
Tiempo total 6 horas 35 minutos
Porciones: 10 porciones
Plato: Postre
Cocina: Internacional
Calorías: 360

Ingredientes
  

  • 250 g galletas María, de vainilla o con chocolate
  • 100 g mantequilla Derretida
  • 8 hojas gelatina Hidratadas en agua fría durante 8 minutos y bien escurridas
  • 100 g leche condensada Caliente, sin llegar a hervir
  • 500 g yogur griego azucarado Frío
  • 250 ml nata para montar Crema de leche fría

Utensilios

  • 1 Molde desmontable de 20 cm
  • 1 Procesador de alimentos o bolsa y rodillo
  • 1 Batidora eléctrica
  • 1 Espátula
  • 1 Cuchillo fino

Preparación
 

  1. Tritura las galletas hasta obtener una miga fina. Mézclalas con la mantequilla derretida hasta que toda la mezcla quede humedecida y tenga aspecto de arena mojada.
  2. Presiona la mezcla en la base de un molde desmontable de 20 cm, formando una capa uniforme. Refrigera durante al menos 20 minutos mientras preparas el relleno.
  3. Pon las hojas de gelatina en un recipiente con abundante agua fría durante 8 minutos, hasta que estén blandas.
  4. Calienta la leche condensada a fuego bajo hasta que esté caliente, sin dejar que hierva. Escurre las hojas de gelatina, añádelas una a una y remueve hasta que no queden partículas visibles.
  5. Bate brevemente el yogur griego para alisarlo y agrega la mezcla tibia de leche condensada y gelatina. Remueve hasta obtener una crema homogénea, sin incorporar demasiado aire.
  6. Bate la nata fría hasta que forme picos suaves. Incorpórala a la crema de yogur en dos o tres adiciones, con movimientos envolventes, hasta que el color y la textura sean uniformes.
  7. Vierte el relleno sobre la base fría y alisa la superficie con una espátula. Cubre el molde con papel film sin tocar la crema.
  8. Refrigera la tarta durante al menos 6 horas, preferiblemente toda la noche, hasta que el centro esté firme y solo tiemble ligeramente al mover el molde.
  9. Pasa un cuchillo fino ligeramente tibio por el borde, abre el molde y sirve la tarta fría. Decora con virutas de chocolate o fruta fresca si lo deseas.

Notas

  • La gelatina debe quedar completamente disuelta en la leche condensada caliente antes de mezclarla con el yogur.
  • Para un corte firme y cremoso, refrigera la tarta toda la noche y desmóldala solo cuando el centro esté cuajado.
  • Las calorías son una estimación por porción e incluyen la base de galletas, la mantequilla, el yogur azucarado, la leche condensada, la nata y la gelatina, sin contar coberturas ni acompañamientos.