Leche de almendras sin azúcar casera

Un vaso de leche de almendras bien fría tiene una textura ligera, un sabor delicadamente tostado y una espuma fina que desaparece apenas la sirves. Al triturar las almendras remojadas, la bebida toma cuerpo sin volverse pesada, y el colado permite ajustar si la prefieres sedosa o con más fibra.
Cuando preparo esta leche vegetal, me fijo más en la textura de las almendras que en el reloj: deben quedar hinchadas y blandas antes de pasar por la licuadora. La versión básica no necesita azúcar; un poco de vainilla es suficiente si quieres redondear el sabor para tomarla sola o usarla en batidos, café y postres.

Por qué funciona esta leche de almendras
- El remojo ablanda las almendras y facilita que la licuadora extraiga sus sólidos y grasas naturales. Por eso la bebida queda más uniforme que cuando se trituran directamente, además de que el colado resulta más sencillo.
- La cantidad de agua produce una leche ligera, adecuada para beber o añadir a otras preparaciones. Si la quieres más concentrada, puedes reducir el agua, pero cambiarán el rendimiento y el contenido calórico por porción.
- La vainilla es opcional y no convierte la bebida en una preparación azucarada. En esta receta no añado sirope, dátiles ni otros endulzantes, porque el objetivo es obtener leche de almendras sin azúcar.
Claves antes de empezar
Usa un recipiente amplio para el remojo, porque las almendras aumentan de tamaño. Después de escurrirlas, enjuágalas bien para retirar el agua del remojo.
Para una textura fina, funciona mejor una bolsa para leches vegetales o una tela de quesería limpia. Un colador metálico común retiene parte de la pulpa, pero puede dejar pasar partículas pequeñas.
No tritures el líquido caliente ni lo dejes a temperatura ambiente durante horas. La leche terminada debe pasar a un recipiente limpio y refrigerarse apenas se cuele.
Ingredientes para Leche de almendras sin azúcar
- 150 g almendras crudas (Peladas o con piel; sin sal ni tostar.)
- 1 l agua filtrada (Más la necesaria para cubrir las almendras durante el remojo.)
- 5 ml esencia o extracto de vainilla (Opcional.)
Cómo hacer leche de almendras sin azúcar
PASO 1). Remojar las almendras Coloca las almendras en un recipiente, cúbrelas con abundante agua y déjalas en remojo entre 8 y 12 horas. Al final deben verse hinchadas y sentirse blandas al presionarlas.
PASO 2). Enjuagar y escurrir Escurre las almendras y enjuágalas bajo el grifo hasta que el agua salga clara. Desecha por completo el agua del remojo.
PASO 3). Licuar Pon las almendras escurridas en la licuadora con 1 litro de agua filtrada y la vainilla, si la usas. Tritura durante 1 o 2 minutos, hasta que el líquido se vea blanco y la pulpa esté muy fina.
PASO 4). Colar la bebida Vierte la mezcla sobre una bolsa para leches vegetales, una tela de quesería o un colador fino colocado sobre un recipiente. Presiona o exprime hasta extraer la mayor cantidad de líquido posible.
PASO 5). Enfriar y guardar Pasa la leche a un frasco limpio, tápalo y refrigéralo. Agita antes de servir, porque los sólidos de almendra se separan naturalmente durante el reposo.
Cómo conservarla y servirla
Guarda la leche en un frasco limpio, tapado y refrigerado. Se conserva hasta 3 días; es normal que los sólidos se separen, así que agítala antes de servirla. Si aparece un olor agrio o cambia de forma evidente, deséchala.
Sírvela fría, sobre cereal, en café o en batidos. También puedes incorporarla a masas y postres que no dependan de la leche de vaca para cuajar, aunque su menor contenido de sólidos puede cambiar ligeramente la consistencia.
La pulpa que queda en el colador puede secarse a temperatura baja y usarse en galletas, granola o masas. Si la utilizas húmeda, guárdala refrigerada y consúmela pronto porque contiene bastante humedad.
Si la textura no queda como esperas
Una leche demasiado espesa suele deberse a poca agua o a un colado insuficiente. Mézclala con agua fría poco a poco hasta alcanzar la consistencia que buscas.
Si queda arenosa, vuelve a pasarla por una bolsa para leches vegetales o por una tela fina. Las pieles y la pulpa son las responsables de la mayor parte de esa sensación.
Si se separa después de reposar, no es un fallo: las partículas de almendra se depositan naturalmente. Agita el frasco antes de servirla.
Preguntas frecuentes sobre Leche de almendras sin azúcar
¿Puedo preparar esta leche con almendras con piel?
Puedes hacerlo, pero la bebida quedará más oscura y con un sabor ligeramente más intenso. El colado será especialmente importante para retener las pieles y conseguir una textura agradable.
¿Puedo endulzar la leche de almendras?
La receta está pensada sin azúcar, pero puedes añadir dátiles, sirope de arce u otro endulzante al momento de licuar. En ese caso dejará de ser una bebida sin azúcar y conviene consumirla en pocos días.
¿Es necesario calentar la leche de almendras?
No es necesario. Puedes beberla fría o calentarla suavemente para café y otras bebidas. Evita hervirla durante mucho tiempo, porque puede formar una capa de sólidos y alterar su textura.
¿Qué hago con la pulpa de almendra?
Extiéndela en una bandeja y sécala a temperatura baja hasta que pierda la humedad. Después puedes usarla como harina gruesa en galletas, granola o preparaciones horneadas.
Más recetas para tu mesa
Si quieres aprovechar el sabor de las almendras en un postre horneado, prepara la tarta de almendras y crema pastelera sin azúcar.
Para usar esta bebida vegetal junto con otros sabores de fruto seco, prueba el bizcocho de naranja y almendra sin gluten.
Como alternativa de repostería sin lácteos, puedes preparar el bizcocho casero sin leche ni yogur.
Si buscas otra bebida para servir caliente y especiada, prepara el chocolate con pimienta.

Leche de almendras sin azúcar casera
Ingredientes
Utensilios
Preparación
- Coloca las almendras en un recipiente, cúbrelas con abundante agua y déjalas en remojo entre 8 y 12 horas. Al final deben verse hinchadas y sentirse blandas al presionarlas.
- Escurre las almendras y enjuágalas bajo el grifo hasta que el agua salga clara. Desecha por completo el agua del remojo.
- Pon las almendras escurridas en la licuadora con 1 litro de agua filtrada y la vainilla, si la usas. Tritura durante 1 o 2 minutos, hasta que el líquido se vea blanco y la pulpa esté muy fina.
- Vierte la mezcla sobre una bolsa para leches vegetales, una tela de quesería o un colador fino colocado sobre un recipiente. Presiona o exprime hasta extraer la mayor cantidad de líquido posible.
- Pasa la leche a un frasco limpio, tápalo y refrigéralo. Agita antes de servir, porque los sólidos de almendra se separan naturalmente durante el reposo.
Notas
- Las almendras necesitan entre 8 y 12 horas de remojo para ablandarse y triturarse con facilidad.
- Agita la leche antes de servirla y mantenla refrigerada; la separación de sólidos es normal.
- Las calorías son una estimación por porción de 200 ml e incluyen las almendras que pasan a la bebida, pero no la pulpa retenida ni ingredientes opcionales.