Sopa de maíz santandereana con costilla y verduras

Hay sopas que piden una cuchara grande y un poco de pan para recoger hasta la última gota. Esta sopa de maíz santandereana combina un caldo con cuerpo, granos tiernos que todavía conservan algo de mordida y costilla de res que se separa del hueso después de la cocción.
Me gusta servirla muy caliente, con la carne desmechada repartida en cada plato y cilantro fresco justo al apagar el fuego. La papa y la yuca suavizan el caldo, mientras el plátano verde y el maíz le dan esa textura abundante que convierte una olla en un almuerzo completo.

Qué hace especial a esta sopa
- El maíz blanco seco necesita remojo y una primera cocción antes de recibir las verduras. Cuando el grano se ablanda hasta el centro, puede liberar almidón y espesar el caldo sin que la papa tenga que deshacerse por completo.
- La costilla aporta sabor y gelatina durante la cocción a presión. Después de retirar los huesos, la carne vuelve a la olla en trozos grandes, de modo que cada porción conserve una textura jugosa y fácil de comer.
- El punto del maíz: debe poder morderse sin encontrar un centro duro. Si todavía ofrece resistencia, continúa la cocción antes de agregar papa, yuca y plátano.
- El fuego de las verduras: mantenlo medio y evita hervores demasiado violentos; así la yuca y la papa se cocinan sin romperse antes de tiempo.
- El cuerpo del caldo: el maíz, la papa y el plátano siguen absorbiendo líquido mientras reposan. La sopa debe quedar ligeramente más suelta de lo que quieres servirla.
Consejos antes de cocinar
- Remojo: cubre el maíz con suficiente agua durante 8 a 12 horas. Al escurrirlo, los granos deben verse hinchados, pero no blandos ni partidos.
- Olla a presión: usa una olla con capacidad suficiente para que el líquido no supere el límite indicado por el fabricante. Cuenta el tiempo de cocción desde que la olla alcance presión.
- Verduras listas: corta la papa, la yuca y el plátano en piezas de tamaño parecido para que lleguen al punto en la misma etapa.
- Sal: la cantidad inicial ayuda a sazonar la carne y el maíz, pero rectifica al final, cuando el caldo ya se haya concentrado.
Ingredientes para Sopa de maíz santandereana con costilla y verduras
- 250 g maíz blanco seco, tipo peto (Enjuagado y remojado entre 8 y 12 horas)
- 500 g costilla de res (En trozos medianos)
- 2 l agua (Más la necesaria para ajustar el caldo)
- 1 unidad cebolla larga (Parte blanca y verde, picada)
- 3 dientes ajo (Machacados)
- 1 cucharadita comino molido
- 1 1/2 cucharaditas sal (Ajustar al final)
- 300 g papa blanca (Pelada y cortada en trozos grandes)
- 250 g yuca (Pelada y cortada en trozos medianos)
- 1 unidad plátano verde (Pelado y cortado en rodajas gruesas)
- 1/2 unidad zanahoria (Pelada y cortada en medias lunas)
- 1/4 taza cilantro fresco (Picado, para terminar)
Cómo preparar la sopa de maíz santandereana
PASO 1). Hidratar el maíz Escurre el maíz remojado y enjuágalo hasta que el agua salga clara. Retira cualquier grano oscuro o demasiado duro.
PASO 2). Cocinar la base Pon el maíz, la costilla, el agua, la cebolla larga, el ajo, el comino y la sal en una olla a presión. Cierra la olla y cocina a fuego medio durante 40 minutos desde que alcance presión. Apaga el fuego y deja que la presión baje de forma natural durante 15 minutos.
PASO 3). Comprobar la cocción Abre la olla cuando ya no tenga presión y revisa un grano de maíz. Debe estar tierno al morderlo, sin un centro duro. Si todavía ofrece resistencia, cocina unos minutos más antes de incorporar las verduras.
PASO 4). Añadir las verduras Incorpora la papa, la yuca, el plátano verde y la zanahoria. Cocina sin presión, a fuego medio y con la olla parcialmente tapada, durante 20 a 25 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y el caldo tenga cuerpo.
PASO 5). Terminar y servir Retira la costilla, separa la carne de los huesos y desméchala en trozos grandes. Devuélvela a la olla, prueba el caldo y ajusta la sal. Apaga el fuego, agrega el cilantro fresco y sirve caliente.
Cómo servir y conservar la sopa
Sirve la sopa apenas termines de incorporar el cilantro, con la carne desmechada distribuida en cada plato. Si quieres un caldo más ligero, agrega agua caliente de a pocos y prueba nuevamente la sal.
Para guardar las sobras, deja que pierdan el vapor, pásalas a un recipiente tapado y refrigéralas hasta 3 días. El caldo espesará al enfriarse porque el maíz y los tubérculos siguen absorbiendo líquido. Recalienta a fuego medio con un poco de agua caliente, removiendo con suavidad para no deshacer las verduras.
Si la sopa no queda en su punto
Si el maíz sigue duro cuando las verduras ya están listas, retira primero la papa, la yuca y el plátano para que no se deshagan, y continúa la cocción del maíz con la carne hasta que se ablande. Si el caldo queda demasiado espeso después del reposo, corrígelo con agua caliente; si queda muy ligero, déjalo hervir destapado unos minutos antes de servir.
Preguntas frecuentes sobre Sopa de maíz santandereana con costilla y verduras
¿Puedo usar maíz blanco precocido?
Puedes usarlo para reducir el remojo y la primera cocción, pero el caldo tendrá menos almidón y un sabor ligeramente distinto. Añádelo con la costilla y vigila el líquido; incorpora las verduras solo cuando la carne esté tierna para que no se deshagan.
¿Puedo preparar la sopa sin olla a presión?
En una olla convencional, cocina el maíz remojado con la costilla hasta que el grano esté tierno y la carne se desprenda del hueso. El tiempo variará según el maíz, así que usa la textura del grano como señal y agrega las verduras únicamente después de alcanzar ese punto.
¿Cómo evito que la sopa quede demasiado espesa?
Reserva un poco de agua caliente y úsala al final o durante el recalentado. El maíz, la papa y el plátano continúan absorbiendo caldo mientras la sopa reposa, por lo que conviene dejarla apenas más líquida de lo deseado.
¿Se puede congelar esta sopa?
La costilla y el caldo se congelan bien, pero la papa y la yuca pueden cambiar de textura y volverse algo harinosas al descongelarse. Para obtener un mejor resultado, congela la base con el maíz y la carne, y prepara las verduras aparte cuando vayas a servirla.
Más recetas para tu mesa
Para comparar esta preparación con otra sopa de maíz y carne, prueba la sopa de ruyas santandereana.
Si prefieres una olla santandereana con una textura distinta, prepara la sopa de avena santandereana.
Cuando quieras un caldo más ligero con carne y papa, te recomiendo el caldo santandereano de papa con carne.
Otra forma abundante de combinar carne y tubérculos es la turmada santandereana.
Para una alternativa todavía más espesa y generosa con granos, consulta el mute santandereano tradicional.

Sopa de maíz santandereana con costilla y verduras
Ingredientes
Utensilios
Preparación
- Escurre el maíz remojado y enjuágalo hasta que el agua salga clara. Retira cualquier grano oscuro o demasiado duro.
- Pon el maíz, la costilla, el agua, la cebolla larga, el ajo, el comino y la sal en una olla a presión. Cierra la olla y cocina a fuego medio durante 40 minutos desde que alcance presión. Apaga el fuego y deja que la presión baje de forma natural durante 15 minutos.
- Abre la olla cuando ya no tenga presión y revisa un grano de maíz. Debe estar tierno al morderlo, sin un centro duro. Si todavía ofrece resistencia, cocina unos minutos más antes de incorporar las verduras.
- Incorpora la papa, la yuca, el plátano verde y la zanahoria. Cocina sin presión, a fuego medio y con la olla parcialmente tapada, durante 20 a 25 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y el caldo tenga cuerpo.
- Retira la costilla, separa la carne de los huesos y desméchala en trozos grandes. Devuélvela a la olla, prueba el caldo y ajusta la sal. Apaga el fuego, agrega el cilantro fresco y sirve caliente.
Notas
- Comprueba que el maíz esté tierno antes de añadir las verduras; si conserva un centro duro, continúa la cocción para evitar que los tubérculos se deshagan.
- El caldo espesa al reposar, así que agrega agua caliente al recalentar o si prefieres una sopa más ligera.
- Las calorías son una estimación por porción e incluyen la costilla, el maíz, las verduras y el caldo; no incluyen acompañamientos adicionales.