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Tarta de queso al horno con quesitos y nata

Tarta de queso al horno con quesitos y nata

Hay tartas que no necesitan una decoración complicada para ganarse el primer puesto en la mesa: basta con una superficie dorada y un corte que revele un centro suave. Esta tarta de queso al horno con quesitos y nata queda tierna, ligeramente elástica al enfriarse y con ese sabor lácteo redondo que combina tan bien con un café.

La mezcla se prepara en pocos minutos, pero el enfriado merece respeto. Cuando la saco del horno, el centro todavía tiembla un poco; después, al reposar, termina de afirmarse sin perder su textura cremosa. Me gusta servirla fría y cortarla con un cuchillo limpio para que cada porción conserve los bordes lisos.

Qué hace especial a esta tarta de queso

  • Los quesitos y el queso crema aportan una base láctea suave, mientras la nata redondea la mezcla y evita que el interior quede seco. El yogur añade humedad y una acidez ligera que equilibra el azúcar.
  • La harina y una pequeña cantidad de levadura hacen que esta versión tenga más cuerpo que una tarta de queso puramente cremosa. Por eso conviene batir solo hasta integrar la harina: si se incorpora demasiado aire, la superficie puede subir en el horno y hundirse al enfriarse.

Sustituciones de ingredientes

  • Quesitos: puedes sustituirlos por 65 g adicionales de queso crema, aunque el sabor será menos lácteo y la textura un poco más densa.
  • Nata: utiliza crema de leche con al menos 30 % de materia grasa. La leche evaporada puede reemplazarla en la misma cantidad, pero dará un resultado menos untuoso.
  • Yogur natural: el yogur griego funciona en la misma cantidad y produce una miga más firme. No uses yogur azucarado porque aumentaría el dulzor y cambiaría el equilibrio de la fórmula.
  • Harina: no recomiendo eliminarla en esta receta; ayuda a sostener el relleno y a que las porciones puedan cortarse sin deshacerse.

Consejos antes de hornear

  • Temperatura de los lácteos: deja el yogur, la nata y los quesos unos 20 minutos fuera de la nevera. Se integran mejor y la mezcla queda lisa sin necesidad de batirla en exceso.
  • Molde: usa uno redondo de 20 cm, engrasado y con la base forrada. Un molde más grande dará una tarta más baja y puede reducir el tiempo de horneado.
  • Batido: incorpora la harina al final y bate solo hasta que no veas zonas secas. El exceso de aire favorece grietas y un hundimiento marcado.
  • Punto de horno: los bordes deben verse cuajados y el centro debe moverse ligeramente al agitar el molde. Si el centro ondea como líquido, necesita más tiempo.

Ingredientes para Tarta de queso al horno con quesitos y nata

  • 2 huevos (a temperatura ambiente)
  • 1 unidad yogur natural (aproximadamente 125 g, sin azúcar)
  • 4 unidades quesitos (aproximadamente 65 g en total)
  • 70 ml leche entera
  • 70 ml nata o crema de leche (preferiblemente con al menos 30 % de materia grasa)
  • 130 g azúcar
  • 130 g harina de trigo (tamizada)
  • 6 cucharadas queso crema (aproximadamente 90 g)
  • 1/2 cucharada de postre levadura en polvo (aproximadamente 3 g)
  • 1 cucharadita mantequilla (para engrasar el molde)

Cómo hacer tarta de queso al horno con quesitos y nata

PASO 1). Preparar el molde Engrasa un molde redondo de 20 cm y forra la base con papel de horno. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.

PASO 2). Mezclar los ingredientes húmedos Bate los huevos con el yogur, los quesitos, la leche, la nata, el azúcar y el queso crema hasta obtener una mezcla lisa y sin trozos visibles.

PASO 3). Incorporar los secos Añade la harina tamizada y la levadura. Bate a velocidad baja o mezcla con varillas solo hasta que no queden grumos ni zonas de harina seca.

PASO 4). Llenar el molde Vierte la mezcla en el molde preparado y golpea suavemente la base contra la encimera para liberar las burbujas grandes de aire.

PASO 5). Hornear Hornea en la rejilla central durante 45 minutos, hasta que los bordes estén cuajados, la superficie dorada y el centro tiemble ligeramente al mover el molde.

PASO 6). Enfriar y refrigerar Deja la tarta 30 minutos dentro del molde a temperatura ambiente. Después refrigérala durante al menos 2 horas antes de desmoldarla y servirla.

Cómo saber si está bien cuajada

La superficie debe quedar dorada en los bordes y mate en el centro, sin aspecto líquido. Al enfriarse, el temblor disminuye y la estructura termina de asentarse. No la cortes caliente: todavía estará demasiado frágil y el cuchillo arrastrará el relleno.

Enfriado, conservación y servicio

Déjala enfriar 30 minutos dentro del molde y después refrigérala durante al menos 2 horas antes de desmoldar. Guárdala tapada en la nevera hasta 3 días. El frío vuelve el corte más limpio y concentra la textura cremosa.

Sírvela sola, con fruta fresca poco ácida o con una cucharada de mermelada. Para obtener porciones definidas, pasa un cuchillo por agua caliente, sécalo y limpia la hoja entre cortes.

Si la tarta se agrieta o queda blanda

Una grieta suele indicar exceso de batido o una temperatura de horno demasiado alta; no afecta necesariamente el sabor. Si el centro queda muy blando después de enfriarse, vuelve a llevar la tarta al horno a 160 °C durante 10 minutos y deja que se enfríe de nuevo antes de refrigerarla.

Preguntas frecuentes sobre Tarta de queso al horno con quesitos y nata

¿Puedo preparar esta tarta sin queso crema?

Puedes reemplazar las 6 cucharadas de queso crema por 65 g adicionales de quesitos, aunque el resultado será algo más dulce y menos firme. Mantén los 4 quesitos de la fórmula para conservar el sabor característico.

¿Por qué se hunde la tarta al enfriarse?

Un pequeño descenso es normal porque el centro termina de cuajar fuera del horno. Si se hunde mucho, probablemente la mezcla incorporó demasiado aire o salió del horno antes de que los bordes estuvieran firmes.

¿Puedo usar un molde de molde más grande?

Un molde de 22 o 24 cm también sirve, pero la tarta quedará más baja y necesitará menos tiempo. Empieza a revisar el centro a los 35 minutos y retírala cuando los bordes estén cuajados y el centro tiemble ligeramente.

¿Se puede congelar la tarta de queso con quesitos?

Puedes congelarla ya fría, en porciones bien envueltas, hasta un mes. Descongélala durante varias horas en la nevera; la superficie puede perder algo de suavidad, pero la estructura se conserva bastante bien.

Más recetas para tu mesa

Para cambiar el sabor de esta tarta horneada, puedes preparar una tarta de queso y chocolate al horno.

Si prefieres una versión con una textura más cremosa, prueba la tarta de queso cremosa al horno.

Cuando no quieras encender el horno, una alternativa práctica es la tarta de queso sin horno con gelatina.

Para combinar la nata con fruta y prescindir del horneado, consulta la tarta de fresa y nata sin horno.

También puedes preparar otro postre lácteo horneado como el flan Napolitano al horno sin baño María.

Tarta de queso al horno con quesitos y nata

Tarta de queso al horno con quesitos y nata

Tarta de queso horneada con quesitos, queso crema, yogur y nata. Queda suave, ligeramente firme al enfriarse y lista para cortar después de un reposo en la nevera.
Tiempo de preparación 15 minutos
Tiempo de cocción 45 minutos
Reposo 2 horas 30 minutos
Tiempo total 3 horas 30 minutos
Porciones: 8 porciones
Plato: Postre
Cocina: Española
Calorías: 235

Ingredientes
  

  • 2 huevos a temperatura ambiente
  • 1 unidad yogur natural aproximadamente 125 g, sin azúcar
  • 4 unidades quesitos aproximadamente 65 g en total
  • 70 ml leche entera
  • 70 ml nata o crema de leche preferiblemente con al menos 30 % de materia grasa
  • 130 g azúcar
  • 130 g harina de trigo tamizada
  • 6 cucharadas queso crema aproximadamente 90 g
  • 1/2 cucharada de postre levadura en polvo aproximadamente 3 g
  • 1 cucharadita mantequilla para engrasar el molde

Utensilios

  • 1 Molde redondo de 20 cm
  • 1 Batidora o varillas
  • 1 Papel de horno
  • 1 Rejilla central del horno

Preparación
 

  1. Engrasa un molde redondo de 20 cm y forra la base con papel de horno. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.
  2. Bate los huevos con el yogur, los quesitos, la leche, la nata, el azúcar y el queso crema hasta obtener una mezcla lisa y sin trozos visibles.
  3. Añade la harina tamizada y la levadura. Bate a velocidad baja o mezcla con varillas solo hasta que no queden grumos ni zonas de harina seca.
  4. Vierte la mezcla en el molde preparado y golpea suavemente la base contra la encimera para liberar las burbujas grandes de aire.
  5. Hornea en la rejilla central durante 45 minutos, hasta que los bordes estén cuajados, la superficie dorada y el centro tiemble ligeramente al mover el molde.
  6. Deja la tarta 30 minutos dentro del molde a temperatura ambiente. Después refrigérala durante al menos 2 horas antes de desmoldarla y servirla.

Notas

  • El centro debe temblar ligeramente al salir del horno; terminará de cuajar durante el enfriado y la refrigeración.
  • Para desmoldarla sin romper los bordes, enfríala por completo y pasa un cuchillo fino alrededor del molde.
  • Las calorías son una estimación por porción e incluyen los ingredientes de la tarta, pero no los acompañamientos ni la mantequilla que pueda quedar en el molde.