Macarrones

Macarrones a la catalana al horno con queso y huevo

Macarrones a la catalana

Una fuente de macarrones recién salida del horno siempre consigue que la mesa se reúna antes de tiempo. En estos macarrones a la catalana, la pasta queda tierna pero no deshecha, el queso forma una cubierta dorada y la mezcla de huevo y leche se cuaja alrededor de cada pieza sin convertirse en una salsa pesada.

Me gusta servirlos después de unos minutos de reposo, cuando el gratinado todavía conserva su brillo y las porciones se pueden sacar sin que se desarmen. El caldo aporta profundidad y el Emmental se funde con un sabor suave, así que el resultado funciona como plato principal acompañado de una ensalada sencilla.

Qué hace especial a estos macarrones

  • La mezcla de huevo, leche y caldo actúa como una crema ligera que se cuaja durante el horneado. Por eso conviene que la pasta llegue al horno ligeramente firme: terminará de ablandarse mientras absorbe parte del líquido y conservará mejor su forma.
  • El queso se incorpora a la mezcla y también se reserva para la superficie. Así se funde entre los macarrones y forma una capa dorada en los últimos minutos. Para mí, el punto correcto se reconoce cuando el centro ya no tiembla como líquido y los bordes comienzan a tomar color.

Consejos antes de empezar

  • Pasta firme: cuece los macarrones dos minutos menos de lo que indique el paquete. No los dejes completamente blandos, porque continuarán cocinándose en el horno.
  • Fuente adecuada: usa una refractaria de aproximadamente veinte por treinta centímetros, donde la pasta quede en una capa de altura media. Una fuente demasiado profunda alarga la cocción del centro.
  • Horneado: precalienta bien el horno y coloca la fuente en la rejilla central. Si la superficie se dora antes de que el centro cuaje, cúbrela flojamente con papel de aluminio y continúa la cocción.

Ingredientes para Macarrones a la catalana

  • 300 g macarrones secos
  • 2 unidades huevos (ligeramente batidos)
  • 250 ml leche entera
  • 100 g queso Emmental rallado (dividido)
  • 100 ml caldo de carne (preferiblemente bajo en sal)
  • 30 g mantequilla (para la fuente y la pasta)
  • 1/2 cucharadita sal (ajusta según la sal del caldo y el queso)

Cómo hacer macarrones a la catalana

PASO 1). Cocer la pasta Cuece los macarrones en abundante agua con sal durante dos minutos menos de lo indicado en el paquete. Escúrrelos bien cuando aún estén firmes al morderlos.

PASO 2). Preparar la mezcla Bate los huevos con la leche, el caldo, la mitad del queso y la sal hasta integrar. No es necesario montar la mezcla; solo busca que el huevo quede bien distribuido.

PASO 3). Montar la fuente Precalienta el horno a 190 °C. Unta una refractaria de aproximadamente 20 x 30 cm con la mantequilla y añade los macarrones. Vierte encima la mezcla de huevo y remueve con suavidad para que el líquido se distribuya entre la pasta.

PASO 4). Añadir el queso Espolvorea el queso restante sobre la superficie. Sacude ligeramente la fuente para nivelar los macarrones y evitar que queden zonas secas.

PASO 5). Hornear Hornea en la rejilla central durante 22 a 28 minutos, hasta que el centro esté cuajado y la superficie dorada. Si el queso toma color demasiado pronto, cubre la fuente de manera suelta con papel de aluminio.

PASO 6). Reposar y servir Deja reposar los macarrones durante cinco minutos antes de servir. El reposo permite que la mezcla termine de asentarse y que las porciones mantengan mejor su forma.

Cómo servirlos y conservarlos

Déjalos reposar cinco minutos antes de cortar o servir. Ese breve descanso permite que el huevo termine de asentarse y evita que el líquido se disperse al sacar la primera porción. Puedes acompañarlos con una ensalada de hojas verdes o tomates frescos para equilibrar la textura cremosa de la pasta.

Guarda las sobras tapadas en el refrigerador hasta por dos días. Para recalentarlas, añade una cucharada de leche o caldo por porción, cubre la fuente y calienta a 160 °C hasta que estén bien calientes; destápalas durante los últimos minutos para recuperar algo del gratinado.

Si el centro queda demasiado líquido

Lo más habitual es que la fuente sea muy profunda, que la pasta haya retenido demasiada agua o que el horno no estuviera completamente caliente. Devuelve la fuente al horno a 180 °C durante cinco a diez minutos y comprueba el centro con una cuchara: debe verse cuajado y húmedo, pero no desprender líquido libre.

Preguntas frecuentes sobre Macarrones a la catalana

¿Puedo usar otro queso en lugar de Emmental?

Puedes sustituirlo por Gruyère, Gouda o una mezcla de quesos que funda bien en la misma cantidad, 100 g. El sabor cambiará y algunos quesos aportarán más sal, así que prueba el caldo antes de ajustar la sal de la receta.

¿Es necesario enjuagar los macarrones después de cocerlos?

No hace falta. Escúrrelos bien y mézclalos aún calientes con la mantequilla de la fuente. Enjuagarlos elimina parte del almidón que ayuda a que la mezcla de huevo, leche y caldo se adhiera mejor a la pasta.

¿Puedo preparar los macarrones con anticipación?

Puedes montar la fuente hasta una hora antes y conservarla cubierta en el refrigerador. Sácala mientras el horno se precalienta y añade unos cinco minutos al horneado si todavía está fría en el centro.

¿Cómo sé que los macarrones están listos?

La parte superior debe estar dorada y el centro debe temblar apenas al mover la fuente, sin verse líquido. Después de cinco minutos de reposo, la mezcla se termina de asentar y las porciones salen con más firmeza.

Más recetas para tu mesa

Para comparar este gratinado con una pasta de salsa y carne, prueba los macarrones a la boloñesa italiana.

Si prefieres una preparación cremosa hecha en sartén, puedes preparar los macarrones a la carbonara con cebolla.

Otra forma de convertir la pasta en un plato para cortar y compartir es la torta de macarrones.

Como acompañamiento vegetal de inspiración catalana, queda muy bien la escalivada catalana al horno con tomate y cebolla.

Para conocer otra preparación catalana con pasta, puedes consultar la sopa de galets catalana.

Macarrones a la catalana

Macarrones a la catalana al horno con queso y huevo

Macarrones al horno con huevo, leche, caldo y queso Emmental, con una superficie dorada y un interior tierno y jugoso.
Tiempo de preparación 15 minutos
Tiempo de cocción 28 minutos
Reposo 5 minutos
Tiempo total 48 minutos
Porciones: 4 porciones
Plato: Plato principal
Cocina: Española
Calorías: 490

Ingredientes
  

  • 300 g macarrones secos
  • 2 unidades huevos ligeramente batidos
  • 250 ml leche entera
  • 100 g queso Emmental rallado dividido
  • 100 ml caldo de carne preferiblemente bajo en sal
  • 30 g mantequilla para la fuente y la pasta
  • 1/2 cucharadita sal ajusta según la sal del caldo y el queso

Utensilios

  • 1 Olla grande
  • 1 Colador
  • 1 Refractaria de aproximadamente 20 x 30 cm
  • 1 Batidor de mano
  • 1 Rallador

Preparación
 

  1. Cuece los macarrones en abundante agua con sal durante dos minutos menos de lo indicado en el paquete. Escúrrelos bien cuando aún estén firmes al morderlos.
  2. Bate los huevos con la leche, el caldo, la mitad del queso y la sal hasta integrar. No es necesario montar la mezcla; solo busca que el huevo quede bien distribuido.
  3. Precalienta el horno a 190 °C. Unta una refractaria de aproximadamente 20 x 30 cm con la mantequilla y añade los macarrones. Vierte encima la mezcla de huevo y remueve con suavidad para que el líquido se distribuya entre la pasta.
  4. Espolvorea el queso restante sobre la superficie. Sacude ligeramente la fuente para nivelar los macarrones y evitar que queden zonas secas.
  5. Hornea en la rejilla central durante 22 a 28 minutos, hasta que el centro esté cuajado y la superficie dorada. Si el queso toma color demasiado pronto, cubre la fuente de manera suelta con papel de aluminio.
  6. Deja reposar los macarrones durante cinco minutos antes de servir. El reposo permite que la mezcla termine de asentarse y que las porciones mantengan mejor su forma.

Notas

  • Deja la pasta ligeramente firme, porque terminará de cocinarse y absorberá la mezcla durante el horneado.
  • Espera cinco minutos antes de servir para que el huevo cuaje por completo y las porciones salgan mejor.
  • Las calorías son una estimación por porción e incluyen la pasta, los lácteos, los huevos, la mantequilla y el caldo; no incluyen acompañamientos.