Verduras

Tarta de espinacas y queso con masa de aceite

Tarta salada de espinacas y queso con base fina de aceite, mozzarella dorada y una porción cortada que muestra el relleno cremoso.

Una porción bien cortada revela tres capas de sabor: la masa fina y ligeramente crujiente, el relleno suave de espinacas y cebolla, y la mozzarella dorada que se estira apenas al servirla. La nuez moscada aporta un matiz cálido y el queso crema redondea el conjunto sin volverlo pesado.

El secreto práctico está en controlar la humedad antes de que la tarta entre al horno. La masa se precocina para proteger el fondo y las verduras se dejan entibiar antes de mezclarlas con el huevo; después, un reposo breve permite que el relleno termine de asentarse. Puedes servirla como plato principal vegetariano o como entrada templada junto a una ensalada.

Claves para una base firme

Para esta tarta conviene usar mozzarella firme y de baja humedad. La mozzarella fresca en líquido libera más suero y puede dejar el relleno demasiado húmedo.

El molde metálico de 24 cm, con unos 3 cm de alto, favorece una cocción pareja. Estira la masa hasta unos 3 mm y no la sobretrabajes: debe quedar uniforme, pero no elástica.

Ingredientes para Tarta de espinacas y queso con masa de aceite

  • 200 g harina de trigo de uso común
  • 75 ml aceite de oliva (60 ml para la masa, 10 ml para cocinar las verduras y 5 ml para engrasar el molde)
  • 80 ml agua (a temperatura ambiente)
  • ½ cucharadita sal (¼ de cucharadita para la masa y ¼ para el relleno, o al gusto)
  • 400 g espinacas frescas (limpias y sin tallos gruesos)
  • 1 cebolla mediana (unos 150 g, finamente picada)
  • 100 g queso crema (a temperatura ambiente)
  • 150 g mozzarella firme (rallada y de baja humedad)
  • 2 huevos grandes
  • 1 pizca pimienta negra molida
  • 1 pizca nuez moscada molida

Cómo hacer la tarta de espinacas y queso

PASO 1). Prepara la masa Mezcla la harina con ¼ de cucharadita de sal. Añade 60 ml de aceite y 80 ml de agua; une los ingredientes y amasa brevemente, solo hasta obtener una masa uniforme. Forma un disco, cúbrelo y déjalo reposar 25 minutos a temperatura ambiente.

PASO 2). Cocina las verduras Lava y seca las espinacas y córtalas en tiras. Pica la cebolla finamente. Calienta 10 ml de aceite en una sartén amplia y cocina la cebolla a fuego medio durante 5 a 6 minutos. Añade las espinacas por tandas y saltéalas sin tapar durante 3 a 5 minutos, hasta que no quede líquido acumulado. Pásalas a un plato, escurre cualquier líquido y deja que se entibien al menos 10 minutos.

PASO 3). Forra el molde Precalienta el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo. Engrasa un molde metálico de tarta de 24 cm y unos 3 cm de alto con los 5 ml de aceite restantes. Estira la masa entre dos hojas de papel para hornear hasta obtener unos 3 mm de grosor. Forra la base y los lados del molde, recorta el sobrante y pincha la base con un tenedor.

PASO 4). Precocina la base Cubre la masa con papel para hornear y coloca encima pesos de horneado o legumbres secas. Hornea durante 15 minutos en la parte media-baja del horno. Retira con cuidado el papel y los pesos, y hornea 5 minutos más, hasta que la superficie se vea seca.

PASO 5). Mezcla el relleno Bate los huevos con el queso crema, la pimienta, la nuez moscada y el ¼ de cucharadita de sal restante. Incorpora las espinacas y la cebolla ya templadas, junto con 100 g de mozzarella. Reparte el relleno sobre la base precocida y esparce por encima los 50 g de mozzarella restantes.

PASO 6). Hornea la tarta Hornea a 180 °C durante 30 a 35 minutos, hasta que el queso esté dorado y el centro se mantenga firme, aunque tiemble ligeramente, al mover con suavidad el molde. Si el borde se dora antes que el relleno, protégelo con tiras de papel de aluminio.

PASO 7). Deja reposar y corta Retira la tarta del horno y déjala reposar 15 minutos antes de desmoldarla y cortarla en seis porciones. Sírvela caliente o templada.

Servir, guardar y recalentar

La tarta se corta mejor después de reposar 15 minutos. Sírvela caliente o templada con ensalada verde, tomates aliñados o verduras asadas.

Refrigera las sobras dentro de las dos horas siguientes a la cocción y consúmelas en un máximo de tres días. Para recuperar mejor la textura de la base, recalienta las porciones en el horno a 160 °C durante 15 a 20 minutos. También puedes congelarlas bien envueltas hasta un mes y descongelarlas en la nevera antes de calentarlas.

Sustituciones que sí funcionan

Puedes usar unos 300 g de espinacas congeladas en lugar de las frescas, siempre que las descongeles y las escurras con mucha atención. Saltéalas con la cebolla hasta que no quede líquido visible.

Si sustituyes la mozzarella por otro queso que funda bien, el sabor cambiará y el dorado puede variar; elige uno firme y evita quesos muy húmedos para proteger la base.

Más recetas para tu mesa

Para preparar las mismas verduras en bocados crujientes, prueba las croquetas de espinacas y queso.

Si prefieres una guarnición cremosa sin masa, consulta las espinacas con queso italiano.

Un acompañamiento de espinacas con un contraste dulce y salado puede ser las espinacas a la catalana con beicon, pasas y piñones.

Cuando quieras llevar esta combinación a un plato de pasta, prepara la lasaña de espinacas y queso.

Para una alternativa más rápida y sin horno, elige la tortilla de espinacas con ajo en sartén.

Tarta salada de espinacas y queso con base fina de aceite, mozzarella dorada y una porción cortada que muestra el relleno cremoso.

Tarta de espinacas y queso con masa de aceite

Tarta salada de espinacas, cebolla, queso crema y mozzarella, preparada con una masa fina de aceite de oliva y horneada en un molde de 24 cm.
Tiempo de preparación 35 minutos
Tiempo de cocción 55 minutos
Reposo 15 minutos
Tiempo total 1 hora 45 minutos
Porciones: 6 porciones
Plato: Plato principal
Cocina: Internacional
Calorías: 400

Ingredientes
  

  • 200 g harina de trigo de uso común
  • 75 ml aceite de oliva 60 ml para la masa, 10 ml para cocinar las verduras y 5 ml para engrasar el molde
  • 80 ml agua a temperatura ambiente
  • ½ cucharadita sal ¼ de cucharadita para la masa y ¼ para el relleno, o al gusto
  • 400 g espinacas frescas limpias y sin tallos gruesos
  • 1 cebolla mediana unos 150 g, finamente picada
  • 100 g queso crema a temperatura ambiente
  • 150 g mozzarella firme rallada y de baja humedad
  • 2 huevos grandes
  • 1 pizca pimienta negra molida
  • 1 pizca nuez moscada molida

Preparación
 

  1. Mezcla la harina con ¼ de cucharadita de sal. Añade 60 ml de aceite y 80 ml de agua; une los ingredientes y amasa brevemente, solo hasta obtener una masa uniforme. Forma un disco, cúbrelo y déjalo reposar 25 minutos a temperatura ambiente.
  2. Lava y seca las espinacas y córtalas en tiras. Pica la cebolla finamente. Calienta 10 ml de aceite en una sartén amplia y cocina la cebolla a fuego medio durante 5 a 6 minutos. Añade las espinacas por tandas y saltéalas sin tapar durante 3 a 5 minutos, hasta que no quede líquido acumulado. Pásalas a un plato, escurre cualquier líquido y deja que se entibien al menos 10 minutos.
  3. Precalienta el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo. Engrasa un molde metálico de tarta de 24 cm y unos 3 cm de alto con los 5 ml de aceite restantes. Estira la masa entre dos hojas de papel para hornear hasta obtener unos 3 mm de grosor. Forra la base y los lados del molde, recorta el sobrante y pincha la base con un tenedor.
  4. Cubre la masa con papel para hornear y coloca encima pesos de horneado o legumbres secas. Hornea durante 15 minutos en la parte media-baja del horno. Retira con cuidado el papel y los pesos, y hornea 5 minutos más, hasta que la superficie se vea seca.
  5. Bate los huevos con el queso crema, la pimienta, la nuez moscada y el ¼ de cucharadita de sal restante. Incorpora las espinacas y la cebolla ya templadas, junto con 100 g de mozzarella. Reparte el relleno sobre la base precocida y esparce por encima los 50 g de mozzarella restantes.
  6. Hornea a 180 °C durante 30 a 35 minutos, hasta que el queso esté dorado y el centro se mantenga firme, aunque tiemble ligeramente, al mover con suavidad el molde. Si el borde se dora antes que el relleno, protégelo con tiras de papel de aluminio.
  7. Retira la tarta del horno y déjala reposar 15 minutos antes de desmoldarla y cortarla en seis porciones. Sírvela caliente o templada.

Notas

  • Escurre cualquier líquido de las verduras y deja que se entibien antes de mezclarlas con los huevos para que el relleno cuaje sin exceso de humedad.
  • Espera 15 minutos antes de desmoldar y cortar la tarta; así el centro se asienta y las porciones conservan mejor su forma.
  • Las calorías son una estimación por porción e incluyen la masa, los quesos, los huevos y el aceite indicado; no incluyen ensalada ni otros acompañamientos.