Pollo

Pollo relleno de tomates secos y mozzarella

Pollo relleno de tomates secos, cebolla y mozzarella, dorado y cortado en rodajas sobre un plato de cerámica.

Una pechuga dorada cambia mucho cuando al cortarla aparecen los tomates secos y la mozzarella fundida. En este pollo relleno de tomates secos, la cebolla suave aporta un toque dulce que equilibra el sabor concentrado del tomate, sin tapar el pollo. El relleno queda dentro de un bolsillo abierto en la carne, así que no hace falta enrollar filetes ni envolverlos en tocineta.

Me gusta dorar las pechugas primero en la sartén y terminar la cocción en el horno: se forma una costra ligera por fuera y el queso se derrite en el centro. La clave está en escurrir bien los tomates, usar poca humedad en el relleno y dejar espacio para cerrar cada pieza. Un reposo corto antes de cortar ayuda a servir las rodajas enteras, con sus jugos.

Resumen rápido

Dos pechugas con tomates secos, cebolla y mozzarella. Se doran en sartén y se terminan a 190 °C en el horno. Calcula 20 minutos de preparación, 30 de cocción y 5 de reposo; el grosor del pollo puede alargar la cocción.

Ingredientes para el pollo relleno de tomates secos

  • 400 g de pechuga de pollo sin piel ni hueso, divididos en 2 piezas de unos 200 g
  • 20 g de tomates secos sin aceite
  • 80 g de cebolla, cortada en plumas finas
  • 80 g de mozzarella rallada
  • 4 g de azúcar (1 cucharadita)
  • 10 g de mantequilla
  • 15 ml de aceite de oliva (1 cucharada)
  • 2 g de sal, ajustando según la sal de los tomates
  • 0,5 g de pimienta negra molida

Elige dos piezas de tamaño parecido para que se cocinen al mismo ritmo. La mozzarella de bloque, rallada en casa, aporta menos agua que la fresca conservada en líquido. El azúcar se usa en la cebolla, en una cantidad pequeña; el pollo no necesita un relleno muy dulce.

Cómo hacer pollo relleno de tomates secos y mozzarella

PASO 1). Hidrata los tomates. Calienta el horno a 190 °C, calor arriba y abajo. Hidrata los tomates secos en agua caliente durante 10 minutos; escúrrelos, sécalos y pícalos.

PASO 2). Cocina la cebolla. Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio-bajo. Añade la cebolla y cocina 8 minutos, removiendo. Incorpora el azúcar y cocina 2 minutos más, hasta que esté blanda y ligeramente dorada. Retira y deja entibiar.

PASO 3). Prepara el relleno y las pechugas. Mezcla la cebolla tibia con los tomates y la mozzarella. Seca las dos pechugas y abre un bolsillo en el lateral grueso de cada una, sin atravesarlas. Sazona por fuera con sal y pimienta.

PASO 4). Rellena y cierra. Reparte el relleno entre las pechugas sin apretarlo ni llegar al borde. Cierra las aberturas con palillos de cocina.

PASO 5). Dora el pollo. Calienta el aceite en una sartén apta para horno de 24 cm. Dora las pechugas a fuego medio-alto unos 3 minutos por cada lado, volteándolas con cuidado.

PASO 6). Termina la cocción en el horno. Lleva la sartén al horno y cocina 12–18 minutos, según el grosor. Si la sartén no es apta, pasa el pollo y sus jugos a una fuente pequeña. Comprueba con termómetro que la parte más gruesa y el centro del relleno alcancen 74 °C. Prolonga la cocción si hace falta.

PASO 7). Deja reposar y sirve. Deja reposar 5 minutos fuera del horno. Retira todos los palillos, corta en rodajas gruesas y sirve con los jugos de la sartén.

Consejos para que el relleno no se salga

  • Abre un bolsillo, no dos mitades. Coloca la pechuga sobre una tabla y corta desde el lateral grueso, manteniendo el cuchillo paralelo a la tabla. Deja unidos el fondo y los extremos para contener el relleno.
  • Seca los tomates después de hidratarlos. El agua que queda entre sus pliegues puede soltar líquido dentro del pollo. Córtalos pequeños para repartir su sabor sin formar un bloque difícil de cerrar.
  • Deja entibiar la cebolla. Mezclarla muy caliente con la mozzarella la derrite antes de tiempo y vuelve el relleno pegajoso. Basta con que deje de desprender vapor intenso.
  • No fuerces el cierre. Si las piezas son pequeñas, reserva una parte del relleno antes de que toque el pollo crudo. Calienta esa porción aparte y úsala al servir.
  • Vigila el grosor. El dorado exterior no indica la cocción del centro. Introduce el termómetro desde el lateral y comprueba tanto la carne más gruesa como el relleno.

Sustituciones que funcionan

Si usas tomates secos conservados en aceite, pesa 30 g ya escurridos, sécalos con papel y omite la hidratación. La textura y el peso cambian porque ya están hidratados. También puedes sustituir la mozzarella por la misma cantidad de un queso suave que funda bien; evita los quesos muy salados si los tomates ya llevan bastante sal.

La cucharadita de azúcar se puede omitir si la cebolla está dulce. En ese caso, mantenla a fuego medio-bajo hasta que esté blanda y ligeramente dorada. No conviene sustituir los tomates secos por tomate fresco en la misma cantidad: aporta más agua y un sabor mucho menos concentrado.

Con qué acompañar el pollo relleno

Sirve una pechuga por persona con arroz blanco, puré de papa o una ensalada de hojas. Los jugos que quedan en la sartén bastan para humedecer el plato; no hace falta añadir una salsa pesada que oculte el relleno. Unas verduras asadas también acompañan bien el tomate y el queso del relleno.

Cómo guardar y recalentar

Guarda el pollo cocido en un recipiente cerrado en la nevera antes de que transcurran dos horas y consúmelo en 2–3 días. Recalienta la porción tapada, con una cucharada de agua o de sus jugos para reducir la pérdida de humedad, hasta que el centro alcance 74 °C. Retira los palillos antes de guardar las sobras.

Para adelantar trabajo, hidrata y pica los tomates y cocina la cebolla; guarda cada ingrediente frío en la nevera. Abre y rellena las pechugas justo antes de cocinarlas. Así el queso conserva su textura y resulta más fácil cerrar el bolsillo.

Pollo relleno de tomates secos, cebolla y mozzarella, dorado y cortado en rodajas sobre un plato de cerámica.

Pollo relleno de tomates secos y mozzarella

Pechugas rellenas de tomates secos, cebolla y mozzarella, doradas en sartén y terminadas al horno.
Tiempo de preparación 20 minutos
Tiempo de cocción 30 minutos
Reposo 5 minutos
Tiempo total 55 minutos
Porciones: 2 porciones
Plato: Plato principal
Cocina: Internacional
Calorías: 510

Ingredientes
  

  • 400 g pechuga de pollo sin piel ni hueso 2 piezas de 200 g
  • 20 g tomates secos sin aceite
  • 80 g cebolla cortada en plumas finas
  • 80 g mozzarella rallada
  • 4 g azúcar 1 cucharadita
  • 10 g mantequilla
  • 15 ml aceite de oliva
  • 2 g sal ajustar según los tomates
  • 0.5 g pimienta negra molida

Preparación
 

  1. Calienta el horno a 190 °C, calor arriba y abajo. Hidrata los tomates secos en agua caliente durante 10 minutos; escúrrelos, sécalos y pícalos.
  2. Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio-bajo. Añade la cebolla y cocina 8 minutos, removiendo. Incorpora el azúcar y cocina 2 minutos más, hasta que esté blanda y ligeramente dorada. Retira y deja entibiar.
  3. Mezcla la cebolla tibia con los tomates y la mozzarella. Seca las dos pechugas y abre un bolsillo en el lateral grueso de cada una, sin atravesarlas. Sazona por fuera con sal y pimienta.
  4. Reparte el relleno entre las pechugas sin apretarlo ni llegar al borde. Cierra las aberturas con palillos de cocina.
  5. Calienta el aceite en una sartén apta para horno de 24 cm. Dora las pechugas a fuego medio-alto unos 3 minutos por cada lado, volteándolas con cuidado.
  6. Lleva la sartén al horno y cocina 12–18 minutos, según el grosor. Si la sartén no es apta, pasa el pollo y sus jugos a una fuente pequeña. Comprueba con termómetro que la parte más gruesa y el centro del relleno alcancen 74 °C. Prolonga la cocción si hace falta.
  7. Deja reposar 5 minutos fuera del horno. Retira todos los palillos, corta en rodajas gruesas y sirve con los jugos de la sartén.

Más platos que puedes preparar

Si prefieres un pollo con salsa para mezclar con arroz, prueba el pollo al curry con leche de coco. Para una comida de celebración con un relleno distinto, también tienes el pavo relleno con castañas.