Verduras

Espinacas jiennenses con majado de pan, ajo y jamón serrano

Espinacas jiennenses guisadas con salsa de pan, ajo y pimentón, servidas con dados de jamón serrano en una cazuela de barro.

Hay platos de verduras que no necesitan una salsa aparte porque la llevan incorporada en cada hoja. Estas espinacas jiennenses quedan melosas, con el pan frito ligado al aceite y al vinagre, mientras el jamón serrano aporta pequeños bocados salados sin ocultar el sabor de la espinaca.

Cuando preparo espinacas jiennenses, busco que las hojas sigan siendo reconocibles y que la salsa se adhiera a ellas sin formar un caldo en el fondo. El pimentón se mezcla fuera del fuego para conservar su sabor dulce, y el majado termina de espesar la cazuela con una textura rústica, pero suave al servir.

Espinacas jiennenses guisadas con salsa de pan, ajo y pimentón, servidas con dados de jamón serrano en una cazuela de barro.

Qué hace especial a este majado

  • El pan frito no está aquí solo para dar cuerpo: al triturarse con el ajo, el vinagre y una parte del agua, absorbe el líquido y crea una salsa que se pega a las hojas. Por eso conviene escurrir muy bien las espinacas antes de incorporarlas; de lo contrario, el agua de cocción diluye la mezcla y cuesta conseguir una textura melosa.
  • El pimentón dulce debe entrar con la cazuela apartada del fuego. El aceite caliente lo disuelve en segundos, pero si permanece sobre el fuego puede quemarse y dejar un amargor difícil de corregir.

Sustituciones de ingredientes

  • Espinacas frescas: puedes sustituir 1 kg de hojas limpias por 600 g de espinacas congeladas ya descongeladas y muy bien escurridas. El resultado será más compacto y perderá algo de textura de hoja, pero la salsa funcionará igual.
  • Jamón serrano: puedes omitirlo para preparar una versión sin carne. El guiso conservará el majado, aunque necesitará una comprobación de sal más cuidadosa y tendrá un sabor menos profundo.
  • Pan del día anterior: es preferible porque absorbe mejor el líquido. Si usas pan fresco, tuéstalo un poco más antes de majarlo para que no se convierta en una pasta excesivamente húmeda.
  • Pimentón dulce: no conviene cambiarlo por 5 g de pimentón picante. Si solo tienes uno picante, usa una cantidad pequeña, aproximadamente 1 g, y completa el sabor con pimentón dulce si es posible.

Consejos para preparar espinacas jiennenses

  • Escurre a conciencia: presiona las espinacas cocidas en el colador antes de picarlas. El agua que queda entre las hojas es la causa más frecuente de una salsa aguada.
  • Vigila el ajo: retíralo cuando esté apenas dorado y fragante. Si se oscurece, puede amargar todo el aceite del majado.
  • Controla el fondo: remueve con una cuchara de madera durante los últimos minutos, porque el pan puede adherirse a la cazuela cuando la salsa empieza a espesar.
  • Reconoce el punto: la preparación está lista cuando la cuchara deja ver el fondo durante un instante y no aparece un charco de líquido alrededor de las espinacas.

Ingredientes para Espinacas jiennenses con majado de pan, ajo y jamón serrano

  • 1 kg espinacas frescas (peso limpio, sin tallos gruesos)
  • 60 ml aceite de oliva virgen extra (4 cucharadas)
  • 60 g pan del día anterior (2 rebanadas)
  • 2 dientes de ajo (pelados)
  • 5 g pimentón dulce (2 cucharaditas rasas)
  • 15 ml vinagre de vino blanco (1 cucharada)
  • 100 g jamón serrano (cortado en dados pequeños)
  • 250 ml agua (30 ml para el majado y 220 ml para el guiso)
  • ¼ cucharadita sal (solo si hace falta al probar)

Cómo hacer espinacas jiennenses

PASO 1). Lava, cuece y escurre las espinacas Lava las espinacas y retira los tallos gruesos. Cuécelas por tandas en agua hirviendo durante 2 a 3 minutos, hasta que se ablanden. Escúrrelas, presiónalas para retirar el exceso de agua y pícalas de forma gruesa.

PASO 2). Dora el ajo y el pan Calienta el aceite en una cazuela amplia a fuego medio. Dora los ajos durante 1 a 2 minutos, hasta que estén fragantes y apenas dorados, y retíralos. Fríe el pan en el mismo aceite durante 1 a 2 minutos por cada lado, hasta que esté dorado, sin zonas negras. Retíralo y deja el aceite en la cazuela.

PASO 3). Prepara el majado Maja los ajos y el pan frito en un mortero. Añade el vinagre y los 30 ml de agua poco a poco, trabajando la mezcla hasta obtener una pasta húmeda sin trozos grandes de pan.

PASO 4). Rehoga e incorpora el pimentón Rehoga las espinacas escurridas en el aceite de la cazuela durante 3 minutos. Añade el jamón y remueve 1 minuto. Aparta la cazuela del fuego, incorpora el pimentón y mézclalo durante unos segundos. Añade el majado y los 220 ml de agua restantes.

PASO 5). Liga la salsa y ajusta la sal Devuelve la cazuela al fuego y cocina destapada a fuego medio bajo durante 8 a 10 minutos, removiendo por el fondo, hasta que la salsa envuelva las espinacas y no quede líquido separado. Prueba y añade sal solo si hace falta. Sirve caliente.

Cómo corregir la textura al final

Si después de los 10 minutos todavía ves líquido separado, cocina la cazuela destapada durante unos minutos más y remueve por el fondo. Si la salsa se vuelve demasiado densa antes de que las espinacas estén bien calientes, añade agua de una cucharada en una cucharada, no de golpe; así mantendrás el majado ligado y evitarás convertirlo en caldo.

Conservación y servicio

Guarda las espinacas ya frías en un recipiente cerrado en la nevera hasta 3 días. El pan continúa absorbiendo humedad durante el reposo, por lo que al día siguiente la salsa estará más espesa. Recalienta a fuego bajo con una cucharada de agua y remueve hasta que el centro esté caliente.

Sírvelas como guarnición de pescado a la plancha, huevos o arroz. También funcionan bien con pan crujiente, aunque la propia salsa ya contiene el pan frito del majado.

Preguntas frecuentes sobre Espinacas jiennenses con majado de pan, ajo y jamón serrano

¿Puedo preparar las espinacas jiennenses con espinacas congeladas?

Puedes usar 600 g de espinacas congeladas, siempre que las descongeles y las presiones muy bien para retirar el agua. No hace falta hervirlas: incorpóralas después de preparar el ajo y el pan, y ajusta el agua del guiso según la consistencia de la salsa.

¿Cómo evito que el pimentón se vuelva amargo?

Aparta la cazuela del fuego antes de añadirlo y mézclalo solo unos segundos con el aceite. Incorpora enseguida el majado y el agua para bajar la temperatura. Freír el pimentón durante demasiado tiempo es lo que suele darle un sabor amargo.

¿Se puede hacer esta receta sin jamón serrano?

Omitir el jamón produce una versión sin carne y no altera la función del majado. Prueba la preparación únicamente al final, porque el jamón aporta buena parte de la sal y su ausencia puede requerir hasta ¼ de cucharadita adicional.

¿Por qué la salsa queda demasiado líquida?

La causa habitual es que las espinacas conservan agua después de la cocción. Mantén la cazuela destapada a fuego medio bajo unos minutos más, removiendo el fondo, hasta que la salsa envuelva las hojas. Si sigue suelta, deja que evapore antes de añadir más pan o líquido.

Más recetas para tu mesa

Para comparar esta guarnición con otra preparación española de espinacas, prueba las espinacas a la catalana con beicon, pasas y piñones.

Si prefieres convertir la espinaca en un bocado crujiente, prepara las croquetas de espinacas y queso.

Para una cena sencilla con el mismo ingrediente principal, elige la tortilla de espinacas con ajo en sartén.

Cuando quieras una guarnición más rápida y sin majado, puedes hacer las espinacas al ajillo con mantequilla y parmesano.

El jamón serrano también encuentra un buen lugar en este aperitivo español, el pan con tomate y jamón serrano.

Espinacas jiennenses guisadas con salsa de pan, ajo y pimentón, servidas con dados de jamón serrano en una cazuela de barro.

Espinacas jiennenses con majado de pan, ajo y jamón serrano

Espinacas guisadas con majado de pan frito, ajo, pimentón dulce, vinagre y jamón serrano. Una guarnición melosa para cuatro porciones.
Tiempo de preparación 15 minutos
Tiempo de cocción 25 minutos
Tiempo total 40 minutos
Porciones: 4 porciones
Plato: Guarnición
Cocina: Andaluza
Calorías: 290

Ingredientes
  

  • 1 kg espinacas frescas peso limpio, sin tallos gruesos
  • 60 ml aceite de oliva virgen extra 4 cucharadas
  • 60 g pan del día anterior 2 rebanadas
  • 2 dientes de ajo pelados
  • 5 g pimentón dulce 2 cucharaditas rasas
  • 15 ml vinagre de vino blanco 1 cucharada
  • 100 g jamón serrano cortado en dados pequeños
  • 250 ml agua 30 ml para el majado y 220 ml para el guiso
  • ¼ cucharadita sal solo si hace falta al probar

Utensilios

  • 1 Olla para cocer las espinacas
  • 1 Colador
  • 1 Cazuela amplia
  • 1 Mortero

Preparación
 

  1. Lava las espinacas y retira los tallos gruesos. Cuécelas por tandas en agua hirviendo durante 2 a 3 minutos, hasta que se ablanden. Escúrrelas, presiónalas para retirar el exceso de agua y pícalas de forma gruesa.
  2. Calienta el aceite en una cazuela amplia a fuego medio. Dora los ajos durante 1 a 2 minutos, hasta que estén fragantes y apenas dorados, y retíralos. Fríe el pan en el mismo aceite durante 1 a 2 minutos por cada lado, hasta que esté dorado, sin zonas negras. Retíralo y deja el aceite en la cazuela.
  3. Maja los ajos y el pan frito en un mortero. Añade el vinagre y los 30 ml de agua poco a poco, trabajando la mezcla hasta obtener una pasta húmeda sin trozos grandes de pan.
  4. Rehoga las espinacas escurridas en el aceite de la cazuela durante 3 minutos. Añade el jamón y remueve 1 minuto. Aparta la cazuela del fuego, incorpora el pimentón y mézclalo durante unos segundos. Añade el majado y los 220 ml de agua restantes.
  5. Devuelve la cazuela al fuego y cocina destapada a fuego medio bajo durante 8 a 10 minutos, removiendo por el fondo, hasta que la salsa envuelva las espinacas y no quede líquido separado. Prueba y añade sal solo si hace falta. Sirve caliente.

Notas

  • Escurre muy bien las espinacas y remueve el fondo durante los últimos minutos para que el pan no se adhiera.
  • Si la salsa queda espesa al recalentar, añade una cucharada de agua y calienta a fuego bajo.
  • Las calorías son una estimación por porción e incluyen el aceite de oliva, el pan y el jamón serrano; no incluyen acompañamientos adicionales.