Zanahorias a la crema con puerro: guarnición suave

Una cucharada de estas zanahorias a la crema deja notar primero el dulzor de la zanahoria y después el sabor suave del puerro. La mantequilla y la crema de leche unen todo en un puré de color naranja, sedoso y con suficiente cuerpo para acompañar el plato sin extenderse como una sopa.
Para conseguir esa textura, te recomiendo cocinar las verduras hasta que estén bien tiernas y escurrirlas antes de triturar. Aquí preparo una guarnición con pocos ingredientes, sin harina ni espesantes, que puedes dejar lista y calentar a fuego bajo mientras terminas la carne o el pollo.

Ingredientes para las Zanahorias a la Crema
La crema de leche, también llamada nata líquida, aporta suavidad sin ocultar el sabor de las verduras. Usa una crema sin azúcar con alrededor del 35 % de grasa.
- 1 kg de zanahorias, peladas y cortadas en rodajas.
- 1 puerro, solo la parte blanca y verde clara, unos 200 g limpios.
- 250 g de crema de leche o nata líquida.
- 50 g de mantequilla sin sal.
- ½ cucharadita de sal, o al gusto.
- Agua suficiente para cubrir las verduras; reserva 100 ml después de cocinarlas.
Cómo preparar este puré de zanahoria y puerro
PASO 1). Prepara las verduras. Pela las zanahorias y córtalas en rodajas de 1 cm. Abre el puerro a lo largo, lava entre sus capas y corta la parte blanca y verde clara en rodajas.
PASO 2). Cocina hasta que estén tiernas. Pon las verduras en una olla, añade agua hasta cubrirlas y la sal. Lleva a ebullición y cocina a fuego medio durante 20 a 25 minutos, hasta que un tenedor atraviese las zanahorias sin resistencia.
PASO 3). Escurre y tritura. Reserva 100 ml del agua de cocción y escurre bien las verduras. Tritura con una batidora de mano, fuera del fuego, hasta obtener un puré uniforme.
PASO 4). Añade la crema y la mantequilla. Devuelve el puré a la olla, incorpora la crema de leche y la mantequilla y calienta a fuego bajo unos 5 minutos, removiendo hasta que la mantequilla se derrita. Evita un hervor fuerte.
PASO 5). Ajusta y sirve. Prueba la sal. Si el puré queda demasiado denso, añade el agua reservada de cucharada en cucharada, solo hasta que resulte suave y mantenga su forma en el plato. Sirve caliente como guarnición.
La clave para una textura sedosa
No te guíes únicamente por el reloj: si las zanahorias todavía ofrecen resistencia al tenedor, necesitan unos minutos más. Triturar verduras poco cocidas deja pequeños trozos que la crema de leche no puede disimular.
Escurre bien antes de triturar y añade líquido solo al final. Si buscas un acabado especialmente fino, pasa el puré por un colador fino. Una vez incorporada la crema, mantén el fuego bajo y remueve por el fondo para que no se pegue.
Con qué acompañar las zanahorias a la crema
Su dulzor suave combina con carnes doradas y salsas de ajo o hierbas. Puedes servirlas junto al pernil de cerdo al horno. Para una mesa con dos guarniciones de texturas distintas, añade una ensalada de quinoa con verduras.
Cómo guardarlas y calentarlas
Guarda el puré en un recipiente cerrado en la nevera durante 3 días. Para calentarlo, ponlo en una olla a fuego bajo y remueve con frecuencia. Añade una cucharada de agua si se ha espesado y sigue calentando hasta que esté caliente en todo el recipiente.
Receta de zanahorias a la crema

Zanahorias a la crema con puerro
Ingredientes
Preparación
- Prepara las verduras. Pela las zanahorias y córtalas en rodajas de 1 cm. Abre el puerro a lo largo, lava entre sus capas y corta la parte blanca y verde clara en rodajas.
- Cocina hasta que estén tiernas. Pon las verduras en una olla, añade agua hasta cubrirlas y la sal. Lleva a ebullición y cocina a fuego medio durante 20 a 25 minutos, hasta que un tenedor atraviese las zanahorias sin resistencia.
- Escurre y tritura. Reserva 100 ml del agua de cocción y escurre bien las verduras. Tritura con una batidora de mano, fuera del fuego, hasta obtener un puré uniforme.
- Añade la crema y la mantequilla. Devuelve el puré a la olla, incorpora la crema de leche y la mantequilla y calienta a fuego bajo unos 5 minutos, removiendo hasta que la mantequilla se derrita. Evita un hervor fuerte.
- Ajusta y sirve. Prueba la sal. Si el puré queda demasiado denso, añade el agua reservada de cucharada en cucharada, solo hasta que resulte suave y mantenga su forma en el plato. Sirve caliente como guarnición.