Garbanzos

Garbanzos a la catalana con picada de avellanas

Plato hondo de garbanzos a la catalana en salsa espesa de tomate, con picada de avellanas, ajo y perejil, acompañado de pan rústico.

Hay guisos que piden pan antes de que lleguen los cubiertos, y estos garbanzos a la catalana tienen ese poder. La salsa queda espesa y brillante, con el tomate bien concentrado, mientras la picada de avellanas deja pequeños trozos que contrastan con la suavidad de los garbanzos.

Cuando preparo este plato, me fijo en que cada garbanzo conserve su forma, pero ceda fácilmente al presionarlo con la lengua. La salsa debe cubrirlo sin volverse seca; por eso reservo caldo y lo añado poco a poco, una costumbre sencilla que también aprendí de mi abuela para ajustar cualquier guiso de legumbres.

Plato hondo de garbanzos a la catalana en salsa espesa de tomate, con picada de avellanas, ajo y perejil, acompañado de pan rústico.

Qué hace especial a estos garbanzos

  • La textura se construye en dos tiempos: primero hay que cocer los garbanzos hasta que estén tiernos y después dejar que se integren con el sofrito. La harina liga la salsa, pero necesita un par de minutos de cocción antes de recibir el caldo para que no conserve sabor crudo.
  • La picada se incorpora casi al final. Así el ajo y el perejil mantienen su carácter, y las avellanas conservan una textura rústica en lugar de desaparecer por completo dentro del tomate.

Claves antes de cocinar

Pon los garbanzos en remojo entre 8 y 12 horas, completamente cubiertos con agua y en un recipiente amplio. Después escúrrelos y cuécelos en agua limpia; el tomate debe entrar solo cuando la legumbre ya esté blanda.

Reserva al menos 500 ml del caldo de cocción. Su almidón ayuda a que la salsa quede más sedosa y permite corregir la consistencia sin añadir agua sin sabor.

Ingredientes para Garbanzos a la catalana

  • 250 g garbanzos secos (Remojados entre 8 y 12 horas)
  • 1,5 l agua (Para la cocción, más la necesaria para el remojo)
  • 1 cebolla (Mediana, finamente picada)
  • 400 g tomate triturado (Natural, sin azúcar añadido)
  • 30 ml aceite de oliva
  • 15 g harina de trigo (Aproximadamente 1 cucharada sopera rasa)
  • 2 dientes ajo (Pelados)
  • 10 g perejil fresco (Solo las hojas)
  • 30 g avellanas (Naturales o tostadas sin sal)
  • 1 cucharadita sal (Ajustar al final según el caldo y el tomate)

Cómo preparar garbanzos a la catalana

PASO 1). Cocer los garbanzos Escurre los garbanzos remojados, cúbrelos con el agua limpia y cuécelos a fuego medio entre 75 y 90 minutos, hasta que estén tiernos pero mantengan su forma. Retira la espuma que aparezca y reserva 500 ml del caldo.

PASO 2). Preparar el sofrito Calienta el aceite en una olla amplia y cocina la cebolla a fuego medio durante 8 a 10 minutos, hasta que esté blanda y haya perdido su olor crudo sin quemarse. Añade el tomate y cocina 10 minutos más, hasta que reduzca y se vea concentrado.

PASO 3). Ligar la salsa Incorpora la harina al sofrito, mezcla bien y cocínala durante 2 minutos para eliminar el sabor a crudo. Vierte poco a poco 250 ml del caldo reservado mientras remueves, hasta obtener una salsa homogénea y ligeramente espesa.

PASO 4). Integrar los garbanzos Añade los garbanzos cocidos y mezcla con suavidad para no romperlos. Cocina todo a fuego bajo durante 10 minutos, hasta que la salsa se adhiera a las legumbres.

PASO 5). Preparar la picada Machaca en un mortero los ajos, el perejil y las avellanas hasta formar una pasta rústica. Si está demasiado seca, incorpora una cucharada del caldo reservado.

PASO 6). Terminar el guiso Agrega la picada a la olla, mezcla y cocina 5 minutos más a fuego bajo. Prueba, ajusta la sal y añade un poco más de caldo si la salsa está demasiado espesa.

PASO 7). Reposar y servir Apaga el fuego y deja reposar los garbanzos durante 5 minutos. Sírvelos calientes, con la salsa cubriendo los garbanzos y sin exceso de líquido en el plato.

Cómo conseguir una salsa bien ligada

Si la salsa queda demasiado líquida, cocina la olla destapada a fuego bajo hasta que cubra el dorso de una cuchara. Si se espesa demasiado, añade caldo caliente de una cucharada en una, mezclando con suavidad para no romper los garbanzos.

La harina debe perder su aspecto seco, pero no dorarse. Si toma demasiado color o se pega al fondo antes de incorporar el caldo, baja el fuego y remueve; un fuego alto puede dejar un sabor tostado que domina el tomate.

Servir y conservar

Sirve los garbanzos calientes en platos hondos, con pan rústico para recoger la salsa. El reposo de cinco minutos fuera del fuego permite que el guiso se asiente y que la picada termine de integrarse.

Guárdalos tapados en el refrigerador hasta 3 días. Al recalentarlos, usa fuego bajo y agrega un poco de agua o caldo, porque los garbanzos absorben parte de la salsa mientras reposan. También puedes congelarlos hasta 2 meses y descongelarlos en el refrigerador antes de calentarlos suavemente.

Preguntas frecuentes sobre Garbanzos a la catalana

¿Puedo usar garbanzos cocidos de lata?

Puedes reemplazar los garbanzos secos por 600 g de garbanzos cocidos y bien escurridos. Prepara el sofrito, liga la salsa con unos 250 ml de caldo o agua y añade los garbanzos durante los últimos 10 minutos, el tiempo suficiente para que absorban sabor sin romperse.

¿Con qué puedo sustituir las avellanas?

Las almendras sin sal funcionan en la misma cantidad y producen una picada algo más firme y menos dulce. Prefiero frutos secos naturales o tostados sin sal, porque las mezclas sazonadas pueden alterar la salinidad y el sabor del guiso.

¿Por qué los garbanzos siguen duros después de cocerlos?

La causa suele ser una legumbre antigua, agua muy dura o tomate añadido antes de tiempo. Continúa la cocción en agua limpia hasta que cedan al presionarlos y agrega el sofrito solo después; si el agua se consume, incorpora más agua caliente.

¿Se pueden congelar los garbanzos a la catalana?

Puedes congelarlos en porciones hasta 2 meses. Descongélalos en el refrigerador y recaliéntalos a fuego bajo con un poco de caldo; la salsa puede quedar más espesa y los garbanzos algo más tiernos que recién hechos.

Más recetas para tu mesa

Para comparar este guiso con una versión de mar y verduras, prueba el guiso de garbanzos con espinacas y pulpo.

Si te apetece otro plato español de cuchara con esta legumbre, prepara el cocido de garbanzos madrileño.

Como guarnición catalana para completar la mesa, mira las espinacas a la catalana con beicon, pasas y piñones.

Otra opción vegetal de la misma cocina es la escalivada catalana al horno con tomate y cebolla.

Para seguir explorando los sabores catalanes en un plato de pasta, prepara los macarrones a la catalana.

Plato hondo de garbanzos a la catalana en salsa espesa de tomate, con picada de avellanas, ajo y perejil, acompañado de pan rústico.

Garbanzos a la catalana con picada de avellanas

Garbanzos tiernos guisados con tomate, cebolla y una picada de ajo, perejil y avellanas que espesa y da carácter a la salsa.
Tiempo de preparación 20 minutos
Tiempo de cocción 1 hora 45 minutos
Reposo 5 minutos
Tiempo total 2 horas 10 minutos
Porciones: 4 porciones
Plato: Plato principal
Cocina: Catalana
Calorías: 390

Ingredientes
  

  • 250 g garbanzos secos Remojados entre 8 y 12 horas
  • 1,5 l agua Para la cocción, más la necesaria para el remojo
  • 1 cebolla Mediana, finamente picada
  • 400 g tomate triturado Natural, sin azúcar añadido
  • 30 ml aceite de oliva
  • 15 g harina de trigo Aproximadamente 1 cucharada sopera rasa
  • 2 dientes ajo Pelados
  • 10 g perejil fresco Solo las hojas
  • 30 g avellanas Naturales o tostadas sin sal
  • 1 cucharadita sal Ajustar al final según el caldo y el tomate

Utensilios

  • 1 Olla amplia
  • 1 Colador
  • 1 Mortero o procesador pequeño
  • 1 Cuchara de madera

Preparación
 

  1. Escurre los garbanzos remojados, cúbrelos con el agua limpia y cuécelos a fuego medio entre 75 y 90 minutos, hasta que estén tiernos pero mantengan su forma. Retira la espuma que aparezca y reserva 500 ml del caldo.
  2. Calienta el aceite en una olla amplia y cocina la cebolla a fuego medio durante 8 a 10 minutos, hasta que esté blanda y haya perdido su olor crudo sin quemarse. Añade el tomate y cocina 10 minutos más, hasta que reduzca y se vea concentrado.
  3. Incorpora la harina al sofrito, mezcla bien y cocínala durante 2 minutos para eliminar el sabor a crudo. Vierte poco a poco 250 ml del caldo reservado mientras remueves, hasta obtener una salsa homogénea y ligeramente espesa.
  4. Añade los garbanzos cocidos y mezcla con suavidad para no romperlos. Cocina todo a fuego bajo durante 10 minutos, hasta que la salsa se adhiera a las legumbres.
  5. Machaca en un mortero los ajos, el perejil y las avellanas hasta formar una pasta rústica. Si está demasiado seca, incorpora una cucharada del caldo reservado.
  6. Agrega la picada a la olla, mezcla y cocina 5 minutos más a fuego bajo. Prueba, ajusta la sal y añade un poco más de caldo si la salsa está demasiado espesa.
  7. Apaga el fuego y deja reposar los garbanzos durante 5 minutos. Sírvelos calientes, con la salsa cubriendo los garbanzos y sin exceso de líquido en el plato.

Notas

  • Los garbanzos deben estar tiernos antes de añadir el tomate, porque la acidez puede retrasar su cocción.
  • Reserva caldo y úsalo poco a poco para ajustar una salsa espesa, brillante y adherida a los garbanzos.
  • Las calorías son una estimación por porción e incluyen los garbanzos secos, el aceite, la harina y las avellanas; no incluyen pan ni otros acompañamientos.