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Tarta de fresa con queso crema al horno

Porción de tarta horneada de fresa con queso crema, base dorada, capa de mermelada y fresas frescas.

Hay tartas que ponen una sonrisa en la mesa desde el primer corte. Esta tarta de fresa con queso crema combina una base dorada y quebradiza con una capa brillante de mermelada y un relleno suave, ligeramente especiado con canela. Al enfriarse, el centro queda firme para cortar porciones limpias, pero conserva una textura cremosa al comerla.

Me gusta servirla bien fría y añadir las fresas frescas justo antes de llevarla a la mesa, cuando todavía conservan su color y un poco de firmeza. La preparación tiene varios momentos importantes, como enfriar la masa y no sobrehornear el relleno, pero el resultado recompensa ese cuidado con una tarta equilibrada, dulce y muy fácil de presentar.

Porción de tarta horneada de fresa con queso crema, base dorada, capa de mermelada y fresas frescas.

Qué hace especial a esta tarta

  • La combinación de mermelada y queso crema crea dos capas con funciones distintas: la fruta concentra el sabor y aporta humedad, mientras el relleno horneado se afirma gracias a los huevos. Por eso conviene extender la mermelada en una capa delgada y uniforme, sin acumularla en el centro.
  • Para mí, el punto correcto del relleno no se reconoce porque esté completamente rígido dentro del horno. Los bordes deben verse cuajados y el centro debe temblar apenas al mover el molde; terminará de asentarse durante el enfriado.

Claves antes de empezar

Usa un molde para tarta de 22 cm de diámetro, preferiblemente desmontable, y enfría la masa ya extendida durante al menos 20 minutos. Ese reposo reduce el encogimiento y ayuda a que los bordes conserven su forma.

La mantequilla de la masa debe estar fría y cortada en cubos. Trabájala con la harina hasta obtener una textura arenosa, sin amasar de más; si la masa se vuelve elástica, la base puede quedar dura.

El queso crema y los huevos del relleno se integran mejor a temperatura ambiente. Licúa o bate solo hasta eliminar los grumos, porque incorporar demasiado aire puede hacer que la superficie se infle y luego se agriete.

Consejos para preparar tarta de fresa con queso crema

  • Evita una base húmeda: deja que la masa se enfríe unos minutos después del primer horneado y distribuye la mermelada sin llegar a los bordes.
  • Vigila el color: la base debe quedar dorada clara, no café oscuro. Si los bordes se doran antes que el centro, cúbrelos con tiras de papel de aluminio.
  • Comprueba el relleno: retira la tarta cuando el centro tiemble suavemente; si esperas a que esté completamente firme, puede quedar seco al enfriarse.
  • Enfría sin desmoldar: deja reposar la tarta en el molde hasta que pierda el calor y luego refrigérala por lo menos 2 horas para conseguir cortes definidos.

Ingredientes para Tarta de fresa con queso crema

  • 175 g harina de trigo (Para la base)
  • 75 g mantequilla sin sal (Fría y cortada en cubos)
  • 50 g azúcar (Para la masa)
  • 1 huevo (Para la masa)
  • 1/2 cucharadita sal (Para la masa)
  • 120 g mermelada de fresa (Espesa, para cubrir la base)
  • 250 g queso crema (A temperatura ambiente)
  • 2 huevos (A temperatura ambiente, para el relleno)
  • 1 cucharadita extracto de vainilla (Para el relleno)
  • 1/4 cucharadita canela en polvo (Para el relleno)
  • 200 g fresas frescas (Lavadas, secas y cortadas para decorar)

Cómo preparar tarta de fresa con queso crema

PASO 1). Preparar la masa Mezcla la harina, el azúcar y la sal. Añade la mantequilla fría y trabaja con las yemas de los dedos hasta obtener una textura arenosa. Incorpora el huevo y une la masa sin amasarla de más; debe quedar compacta y suave.

PASO 2). Enfriar la masa Forma un disco, envuélvelo y refrigéralo durante 20 minutos. Este reposo permite que la mantequilla vuelva a endurecerse y ayuda a evitar que la base se encoja en el horno.

PASO 3). Forrar el molde Precalienta el horno a 180 °C. Extiende la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta obtener unos 3 mm de grosor y cubre un molde desmontable de 22 cm. Ajusta la masa en la base y los bordes, retira el excedente y pincha el fondo con un tenedor.

PASO 4). Hornear la base Hornea la base durante 20 minutos, hasta que los bordes estén dorados claros y el fondo se vea seco. Si los bordes toman demasiado color, cúbrelos con tiras de papel de aluminio.

PASO 5). Preparar el relleno Bate el queso crema con los dos huevos, el azúcar restante no aplica porque ya está incorporado en la masa, la vainilla y la canela hasta obtener una mezcla lisa. No añadas azúcar adicional: la mermelada y la masa aportan el dulzor previsto.

PASO 6). Añadir la mermelada Retira la base del horno y déjala reposar 5 minutos. Extiende la mermelada en una capa fina y uniforme, dejando libre aproximadamente 1 cm junto al borde.

PASO 7). Incorporar el queso crema Vierte el relleno sobre la mermelada y alisa la superficie con una espátula. Hazlo despacio para no desplazar la capa de fruta.

PASO 8). Hornear la tarta Hornea a 180 °C durante 40 a 45 minutos, hasta que los bordes estén cuajados y el centro tiemble apenas al mover el molde. No esperes a que el centro quede completamente rígido dentro del horno.

PASO 9). Enfriar y decorar Deja enfriar la tarta en el molde hasta que pierda el calor y refrigérala durante al menos 2 horas. Desmolda con cuidado y decora con las fresas secas y cortadas justo antes de servir.

Cómo servirla y conservarla

Decora la tarta con fresas lavadas, secas y cortadas justo antes de servir. Si las colocas con demasiada anticipación, sueltan jugo sobre la superficie y la vuelven húmeda. Una cucharada de crema batida sin mucho azúcar también combina bien, aunque la tarta ya tiene suficiente cremosidad por sí sola.

Guárdala tapada en el refrigerador hasta 3 días. La base se ablanda ligeramente con el tiempo, pero el relleno mantiene mejor su textura después de varias horas de frío. No recomiendo congelarla con las fresas frescas encima; si necesitas adelantarla, congela la tarta sin decorar, bien envuelta, hasta 1 mes y descongélala durante la noche en el refrigerador.

Si la tarta presenta algún problema

Si el relleno queda líquido en el centro después de enfriarse, probablemente necesitaba algunos minutos más de horno o el molde era más pequeño y profundo. Vuelve a hornearlo a 160 °C hasta que los bordes estén firmes y el centro tiemble ligeramente.

Si la superficie se agrieta, el relleno pudo haberse sobrebatido o sobrehorneado. La decoración con fresas cubre pequeñas grietas, pero para prevenirlas mezcla solo hasta integrar y respeta el enfriado gradual.

Preguntas frecuentes sobre Tarta de fresa con queso crema

¿Puedo usar otra mermelada en la tarta?

Puedes sustituir la mermelada de fresa por una de frambuesa, mora o frutos rojos en la misma cantidad. Cambiará el color y la acidez, pero la textura se mantendrá siempre que uses una mermelada espesa, no una salsa líquida.

¿Es necesario hornear primero la base?

Conviene hacerlo porque el relleno es húmedo y la cocción inicial ayuda a que la masa conserve una textura firme. Si añades el relleno sobre la masa cruda, la base puede quedar pálida o húmeda en el centro.

¿Cuándo puedo cortar la tarta?

Espera a que se enfríe por completo y refrigérala al menos 2 horas. Recién salida del horno el relleno todavía está blando y las porciones perderán definición aunque la cocción sea correcta.

¿Puedo preparar la tarta el día anterior?

Es una buena opción. Déjala enfriar, refrigérala tapada y añade las fresas frescas al día siguiente, poco antes de servir. Así la fruta conserva mejor su textura y no humedece la superficie.

Más recetas para tu mesa

Para comparar esta base quebrada con una versión más crujiente, prepara la tarta de fresa con hojaldre y crema pastelera.

Si necesitas una alternativa de tarta con otra base, puedes probar la tarta de almendras y crema pastelera.

Para una preparación fría con la misma fruta, encuentra otra textura en la tarta de fresa y nata sin horno.

Cuando prefieras evitar el horno, una opción de queso que cuaja en frío es la tarta de queso sin horno con gelatina.

También puedes cambiar la fruta y explorar el contraste de queso con la tarta de queso con mermelada de moras.

Porción de tarta horneada de fresa con queso crema, base dorada, capa de mermelada y fresas frescas.

Tarta de fresa con queso crema al horno

Tarta horneada de base quebrada con mermelada de fresa, relleno de queso crema y fresas frescas.
Tiempo de preparación 35 minutos
Tiempo de cocción 1 hora 5 minutos
Reposo 2 horas 20 minutos
Tiempo total 4 horas
Porciones: 8 porciones
Plato: Postre
Cocina: Internacional
Calorías: 390

Ingredientes
  

  • 175 g harina de trigo Para la base
  • 75 g mantequilla sin sal Fría y cortada en cubos
  • 50 g azúcar Para la masa
  • 1 huevo Para la masa
  • 1/2 cucharadita sal Para la masa
  • 120 g mermelada de fresa Espesa, para cubrir la base
  • 250 g queso crema A temperatura ambiente
  • 2 huevos A temperatura ambiente, para el relleno
  • 1 cucharadita extracto de vainilla Para el relleno
  • 1/4 cucharadita canela en polvo Para el relleno
  • 200 g fresas frescas Lavadas, secas y cortadas para decorar

Utensilios

  • 1 Molde desmontable para tarta de 22 cm
  • 1 Rodillo
  • 1 Báscula de cocina
  • 1 Batidora o licuadora
  • 1 Refrigerador

Preparación
 

  1. Mezcla la harina, el azúcar y la sal. Añade la mantequilla fría y trabaja con las yemas de los dedos hasta obtener una textura arenosa. Incorpora el huevo y une la masa sin amasarla de más; debe quedar compacta y suave.
  2. Forma un disco, envuélvelo y refrigéralo durante 20 minutos. Este reposo permite que la mantequilla vuelva a endurecerse y ayuda a evitar que la base se encoja en el horno.
  3. Precalienta el horno a 180 °C. Extiende la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta obtener unos 3 mm de grosor y cubre un molde desmontable de 22 cm. Ajusta la masa en la base y los bordes, retira el excedente y pincha el fondo con un tenedor.
  4. Hornea la base durante 20 minutos, hasta que los bordes estén dorados claros y el fondo se vea seco. Si los bordes toman demasiado color, cúbrelos con tiras de papel de aluminio.
  5. Bate el queso crema con los dos huevos, el azúcar restante no aplica porque ya está incorporado en la masa, la vainilla y la canela hasta obtener una mezcla lisa. No añadas azúcar adicional: la mermelada y la masa aportan el dulzor previsto.
  6. Retira la base del horno y déjala reposar 5 minutos. Extiende la mermelada en una capa fina y uniforme, dejando libre aproximadamente 1 cm junto al borde.
  7. Vierte el relleno sobre la mermelada y alisa la superficie con una espátula. Hazlo despacio para no desplazar la capa de fruta.
  8. Hornea a 180 °C durante 40 a 45 minutos, hasta que los bordes estén cuajados y el centro tiemble apenas al mover el molde. No esperes a que el centro quede completamente rígido dentro del horno.
  9. Deja enfriar la tarta en el molde hasta que pierda el calor y refrigérala durante al menos 2 horas. Desmolda con cuidado y decora con las fresas secas y cortadas justo antes de servir.

Notas

  • Enfría la masa antes de hornearla y deja la tarta en el refrigerador al menos 2 horas antes de cortarla.
  • Retira el relleno cuando el centro tiemble apenas; terminará de cuajar mientras se enfría.
  • Las calorías son una estimación por porción e incluyen la base, el relleno, la mermelada y las fresas, pero pueden variar según las marcas utilizadas.