Potaje madrileño de garbanzos con bacalao y espinacas

Hay platos que hacen que el pan llegue a la mesa antes que los cubiertos, y este potaje madrileño tiene exactamente ese efecto. Los garbanzos quedan tiernos pero enteros, el bacalao se separa en lascas jugosas y el caldo adquiere una textura ligada gracias al majado de pan, ajo, comino y yema cocida.
Cuando lo preparo, dejo que las espinacas entren casi al final para conservar su color y su sabor vegetal. El huevo picado suaviza cada cucharada y unos minutos de reposo bastan para que la salsa se asiente, cubra los garbanzos y quede espesa sin convertirse en una pasta.

Qué hace especial a este potaje
- El majado liga el caldo: el pan frito aporta cuerpo, mientras la yema cocida ayuda a formar una salsa más cremosa y estable. El punto correcto es un caldo que cubra los garbanzos y deje una película ligera sobre la cuchara.
- El bacalao se cocina al final: así conserva sus lascas y no se reseca durante la cocción del garbanzo.
- Las espinacas necesitan poco tiempo: al incorporarlas en los últimos minutos se ablandan sin perder por completo su color ni inundar la olla con líquido.
Sustituciones de ingredientes
- Bacalao desalado: puedes sustituirlo por 300 g de otro pescado blanco firme, aunque el potaje perderá parte de su sabor característico. Si usas bacalao salado, desálalo en agua fría durante 24 a 36 horas, cambiando el agua varias veces, y sécalo muy bien.
- Garbanzos cocidos: los de frasco o lata funcionan bien después de enjuagarlos y escurrirlos. También puedes usar unos 200 g de garbanzos secos, remojados y cocidos aparte hasta que estén tiernos; el tiempo total aumentará bastante.
- Espinacas: las congeladas sirven si las descongelas y exprimes con firmeza. Usa aproximadamente 120 g ya escurridas para evitar que el caldo quede aguado.
- Pan duro: no conviene eliminarlo porque es el espesante del majado. Una rebanada de pan del día anterior de unos 25 g cumple la misma función.
Consejos antes de cocinar
- Comprueba el bacalao: pruébalo antes de añadir sal. Incluso bien desalado puede aportar suficiente sazón para toda la olla.
- Protege el pimentón: retira la sartén del fuego antes de añadirlo y mézclalo enseguida. El pimentón quemado amarga y no se corrige con más caldo.
- Fríe sin dorar demasiado el ajo: debe quedar fragante, no oscuro. Si se quema, el majado tendrá un amargor persistente.
- Ajusta al final: el pan sigue absorbiendo líquido durante el reposo. Si el potaje se espesa demasiado, añade agua caliente en pequeñas cantidades y mueve la olla con suavidad.
Ingredientes para Potaje madrileño de garbanzos con bacalao y espinacas
- 500 g garbanzos cocidos (Enjuagados y escurridos)
- 300 g bacalao desalado (En trozos medianos y secado con papel de cocina)
- 150 g espinacas frescas (Lavadas y troceadas)
- 1 unidad cebolla (Picada finamente)
- 4 dientes ajo (2 para la cocción y 2 para el majado)
- 2 unidades huevo (Cocidos, con las yemas y claras separadas)
- 25 g pan duro (Cortado en trozos)
- 60 ml aceite de oliva (Dividido en 30 ml para el majado y 30 ml para el sofrito)
- 1/2 cucharadita comino molido
- 1 cucharadita pimentón dulce
- 1 hoja laurel
- 600 ml agua (Caliente, más cantidad si hace falta ajustar el caldo)
- 1/4 cucharadita sal (Solo si hace falta, después de probar el bacalao)
Cómo hacer potaje madrileño
PASO 1). Preparar los huevos y el caldo Si los huevos aún no están cocidos, cuécelos durante 10 minutos, enfríalos, pélalos y separa las yemas de las claras. Pon los garbanzos, el agua caliente, el laurel y dos dientes de ajo en una olla; calienta a fuego medio hasta que hierva suavemente.
PASO 2). Hacer el majado Calienta 30 ml de aceite en una sartén y fríe el pan con los otros dos dientes de ajo hasta que el pan esté dorado y el ajo fragante, sin oscurecerse. Pásalos a un mortero, añade el comino y las yemas cocidas, y machaca hasta obtener una pasta gruesa.
PASO 3). Preparar el sofrito Añade los 30 ml de aceite restantes a la sartén y sofríe la cebolla durante 6 a 8 minutos, hasta que esté transparente y haya perdido el olor crudo. Retira la sartén del fuego, incorpora el pimentón y mezcla de inmediato.
PASO 4). Integrar el majado Vierte el sofrito en la olla y agrega el majado. Cocina a fuego medio-bajo durante 10 minutos, con un hervor suave y removiendo con delicadeza, hasta que el pan espese el caldo y la superficie se vea ligeramente brillante.
PASO 5). Cocinar el bacalao y las espinacas Incorpora el bacalao y cocina durante 5 minutos a fuego suave. Añade las espinacas y cocina de 3 a 4 minutos más, hasta que estén tiernas y el bacalao se separe en lascas. Prueba y añade sal solo si es necesario.
PASO 6). Terminar y reposar Pica las claras cocidas, mézclalas con el potaje y apaga el fuego cuando los garbanzos estén calientes y el caldo ligado. Deja reposar 10 minutos antes de servir; si queda demasiado espeso, corrígelo con un poco de agua caliente.
Cómo saber si está listo
El potaje está en su punto cuando el caldo se ve ligado y ligeramente brillante, los garbanzos se aplastan con facilidad pero conservan su forma y el bacalao se separa en lascas sin deshacerse por completo. Las espinacas deben estar tiernas, todavía verdes y no convertidas en una masa oscura.
Servicio y conservación
Sírvelo caliente, con la clara de huevo picada repartida en cada plato y pan para acompañar. El reposo de 10 minutos es parte de la receta: durante ese tiempo el majado termina de espesar el caldo y los sabores se integran.
Guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 3 días. Para recalentarlo, ponlo a fuego bajo con un poco de agua caliente y mueve la olla, en lugar de revolver con fuerza, para conservar enteros los garbanzos y las lascas de bacalao. Si quieres congelarlo, hazlo sin el huevo cocido y añade huevo recién cocido al servir.
Preguntas frecuentes sobre Potaje madrileño de garbanzos con bacalao y espinacas
¿Puedo preparar el potaje con garbanzos secos?
Puedes hacerlo con unos 200 g de garbanzos secos. Déjalos en remojo entre 8 y 12 horas, cuécelos aparte hasta que estén tiernos y escúrrelos antes de incorporarlos. Reserva parte de su agua de cocción para ajustar el caldo si hace falta.
¿Cómo desalino el bacalao para esta receta?
Cubre el bacalao con agua fría y mantenlo refrigerado entre 24 y 36 horas, cambiando el agua varias veces según el grosor de los trozos. Sécalo antes de cocinarlo y prueba una pequeña parte para decidir si necesitas añadir sal.
¿Se puede congelar el potaje madrileño?
La base de garbanzos y espinacas se congela bien, pero el huevo cocido puede cambiar de textura y el bacalao puede romperse al recalentar. Para un mejor resultado, congela el potaje sin el huevo y agrégalo recién cocido al momento de servir.
¿Qué hago si el potaje queda demasiado espeso?
Añade agua caliente o caldo sin sal en pequeñas cantidades y calienta a fuego bajo. Mueve la olla suavemente para no romper los garbanzos, espera un minuto y vuelve a comprobar la consistencia antes de agregar más líquido.
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Como alternativa con legumbres y caldo espeso, prepara el potaje de habichuelas andaluz.

Potaje madrileño de garbanzos con bacalao y espinacas
Ingredientes
Utensilios
Preparación
- Si los huevos aún no están cocidos, cuécelos durante 10 minutos, enfríalos, pélalos y separa las yemas de las claras. Pon los garbanzos, el agua caliente, el laurel y dos dientes de ajo en una olla; calienta a fuego medio hasta que hierva suavemente.
- Calienta 30 ml de aceite en una sartén y fríe el pan con los otros dos dientes de ajo hasta que el pan esté dorado y el ajo fragante, sin oscurecerse. Pásalos a un mortero, añade el comino y las yemas cocidas, y machaca hasta obtener una pasta gruesa.
- Añade los 30 ml de aceite restantes a la sartén y sofríe la cebolla durante 6 a 8 minutos, hasta que esté transparente y haya perdido el olor crudo. Retira la sartén del fuego, incorpora el pimentón y mezcla de inmediato.
- Vierte el sofrito en la olla y agrega el majado. Cocina a fuego medio-bajo durante 10 minutos, con un hervor suave y removiendo con delicadeza, hasta que el pan espese el caldo y la superficie se vea ligeramente brillante.
- Incorpora el bacalao y cocina durante 5 minutos a fuego suave. Añade las espinacas y cocina de 3 a 4 minutos más, hasta que estén tiernas y el bacalao se separe en lascas. Prueba y añade sal solo si es necesario.
- Pica las claras cocidas, mézclalas con el potaje y apaga el fuego cuando los garbanzos estén calientes y el caldo ligado. Deja reposar 10 minutos antes de servir; si queda demasiado espeso, corrígelo con un poco de agua caliente.
Notas
- Prueba el caldo antes de añadir sal, porque el bacalao puede aportar suficiente sazón.
- Deja reposar el potaje 10 minutos y ajusta con agua caliente si el majado lo espesa demasiado.
- Las calorías son una estimación por porción e incluyen garbanzos, bacalao, huevo, aceite y pan; no incluyen acompañamientos como arroz o pan adicional.